jueves, 19 de marzo de 2009

Un adelanto de lo que nos trae Maitreya

La próxima clave  que exploraremos en la serie "Enseñanzas de Maitreya sobre cómo superar la dualidad"  toca el tema del perdón. Al igual que en las entregas anteriores, el Maestro nos dará claves transformadoras que nos permitirán tener las herramientas adecuadas para trascender la dualidad.

Hoy quiero darles un pequeño adelanto de lo que nos enseñará el Amado Maitreya:

  • Nos mostrará por qué la actitud de perdón incondicional es una clave esencial para superar la dualidad.
  • Nos explicará la diferencia entre el falso perdón (dualístico) y el verdadero perdón (no dualístico).
  • Expondrá por qué el perdón dualístico impide que nos sintamos en paz con Dios.
  • Nos enseñará en qué momento Dios nos otorga el perdón por nuestras faltas.
En resumen, el Maestro nos dará una visión superior del perdón, la cual podremos aplicar desde ese mismo instante para elevarnos por encima de la trampa de la dualidad. 

Esta enseñanza podría convertirse en la clave para el logro de su ascención, así que los invito a que no se la pierdan!

3 comentarios:

Lina M. dijo...

HUGO, GRACIAS, Será maravilloso tener la diferenciación entre el perdón humano y el Perdón Divino. Y lograr enténderlos para luego ir poco a poco desarrollando el Perdón Divino en cada una nuestras circunstancias. Y encontrar la clave de nuestra ascensión a través del perdón incondicional es algo mágico...,el mismo perdón es mágico. Agradezco a Maitreya por está bendición..,mil y mil gracias...,Lina.

Reyna García dijo...

Esperaremos pacientemente este tema
en lo particular me siento como si
fuera a través de un árido camino
y voy tamando agua de cada oasis que me encuentro, solo que los oasis son cada vez mas frecuentes
y voy saciando mi sed, de aprender
de corregir de avanzar cuidando cada gota de agua que bebo.
Gracias Hugo. Bendiciones para todos.

Hugo dijo...

Gracias Reyna por tu comentario. Yo solo añadiría que en la medida que avanzamos en nuestra conexión con nuestro ser divino, ese árido camino se convierte en un hermoso jardín y esos oasis se convierten en cascadas que derraman su plenitud en nosotros. Eso es para mí lo que significa fluir en el rio de la vida, y los que practican lo que aquí planteamos tienen la posibilidad de volverse uno con ese Fluir de Dios.