jueves, 2 de abril de 2009

Enseñanzas de Maitreya sobre cómo superar la dualidad (3)


Hoy quiero retomar las enseñanzas de Maitreya sobre cómo superar la dualidad. En el primer artículo de esta serie (haga click aquí para verlo), el amado Maestro nos habló de cómo despersonalizar nuestra vida. En el segundo artículo (haga click aquí para verlo), nos reforzó este concepto y además nos habló sobre el manejo de las expectativas.

En esta tercera entrega el amado Maitreya nos habla del perdón, otro de los conceptos no dualísticos que han sido pervertidos por la consciencia de la dualidad. Al igual que el amor incondicional que hemos venido estudiando en nuestros últimos artículos, el perdón es otro de los regalos que Dios nos otorga incondicionalmente, pero que nuestra mente humana se esmera en obstruir imponiendo condiciones que surgen a partir de la consciencia de la dualidad.

Al igual que siempre, la perspectiva de Maitreya es profunda e iluminadora. Sus palabras no son para ser tomadas a la ligera, sino que exigen de nosotros una profunda interiorización de sus conceptos. Más que leer con nuestra mente, deberíamos percibir sus palabras desde el corazón.

Aquí los dejo entonces con otro extracto del libro "Las Claves Maestras de la Libertad Espiritual":

Yo he dicho que un ser crístico viene al mundo a darle a las personas una alternativa real entre la realidad del Cristo y las ilusiones el anticristo. Pero tú no puedes hacer que las personas entiendan la diferencia a través del razonamiento intelectual, sino que tienes que demostrar la diferencia. Una forma de hacer esto es que la de no reaccionar y responder a la vida y a otras personas de forma dualística. Por eso, tú no puedes permitir que las circunstancias externas u otras personas te quiten tu paz mental, ni la unidad interna con tu ser superior. Tú podrás decir con Jesús “El príncipe de este mundo –o sea la fuerza dualística- vino a mí y no encontró nada en mí (Juan 14:30)”. Esto quiere decir que la fuerza dualística no tendrá elementos de dualidad o apegos en tu ser por medio de los cuales podrá forzarte a reaccionar de forma dualística. Para que tú puedas estar en un estado mental en el cual no te ves tentado a responder dualísticamente, debes entrar a un estado de perdón perpetuo e incondicional.


Como siempre debes empezar por ti mismo, perdonándote de forma incondicional. Demosle entonces una mirada al concepto del perdón incondicional. Tú has sido programado por el ego y los falsos maestros para creer que todo debe ser condicional, incluyendo el amor y el perdón. Este es un resultado directo de la consciencia de la dualidad, que vuelve dualístico cada concepto. El perdón es en realidad un concepto no-dualístico pero el ego lo convierte en dualístico afirmando que debe tener un opuesto. De aquí surgen los conceptos de mantener rencor y de no lograr la salvación si no logras el perdón, los cuales no tienen realidad en Dios sino que solo existen en las sombras de la mente dualística. De todo esto surge un esquema mental que dice que si no eres perdonado, algo terrible te pasará. También dice que el perdón solamente puede ser obtenido si cumples ciertas condiciones en este mundo, condiciones definidas por la consciencia de la dualidad. Si tú haces esto, eres perdonado, si tú haces algo diferente no logras el perdón.


En realidad, la verdadera razón por la que tú necesitas perdón es que has probado de la fruta prohibida, de la consciencia de la dualidad. Si tú crees en las mentiras dualísticas acerca del perdón, tú nunca encontrarás el perdón verdadero. Tú pensarás que necesitas vivir de acuerdo a ciertas condiciones dualísticas antes de que puedas recibir el perdón. Pero Dios te dió libre albedrío, por lo tanto Dios te dio la oportunidad de probar la dualidad. Obviamente, Dios no quiere que una parte de sí mismo permanezca atrapada en la dualidad. Por lo tanto, Dios te perdonará instantáneamente en el mismo momento en que decidas soltar una ilusión dualística y tomar el camino superior del sendero de la Unidad.


¿Puedes ver las implicaciones de las palabras que acabo de decirte? Tú no necesitas cumplir ninguna condición en este mundo, ninguna condición definida por la dualidad para recibir el perdón de Dios -la eterna lluvia del perdón de Dios que desciende sobre justos y pecadores (Mateo 5:45). El problema es que los pecadores no pueden aceptar el perdón por la sencilla razón de que no pueden soltar sus ilusiones dualísticas. En este mismo sentido los justos a menudo no pueden aceptarlo tampoco, pensando que deben vivir de acuerdo a ciertas condiciones externas para ser perdonados por Dios. Pero como he tratado de explicar, el perdón de Dios es incondicional, por lo tanto todo lo que tienes que hacer para recibirlo es abandonar las condiciones dualísticas que has establecido en tu mente -las misma condiciones que te hacen pensar que existe una distancia entre tú y el perdón de Dios. Una vez reconoces que esta sensación de distancia es otra ilusión dualística, tú te sumergirás plenamente en la llama divina del perdón. Tú reconocerás que no tienes que ganarte el perdón de Dios haciendo algo en la Tierra. Tú simplemente tienes que aceptarlo, lo cual quiere decir que debes dejar de hacer cosas en la tierra, debes dejar de actuar y reaccionar a partir de la consciencia de la dualidad. Cada paso que tú tomas hacia el perdón y que está basado en una ilusión dualística, solamente te adentrará un paso más en la jungla de la dualidad.


Para darte un ejemplo de esto, considera como los judíos en la época de Jesús creían que al sacrificar animales podían equilibrar sus pecados. Pero sus pecados eran cometidos a partir de una insensibilidad a toda vida. Por lo tanto, cómo podría la matanza de animales inocentes equilibrar esto? Tú podrías sacrificar miles de animales –convirtiendo el templo de Dios en algo parecido a un matadero- sin acercarte de ninguna manera al perdón de Dios. La única forma de liberarte del pecado es elevándote por encima de la ilusión dualística que causó que pecaras.


Existe una tendencia muy pronunciada en las personas que se involucran en movimientos religiosos o espirituales, de usar sus enseñanzas externas para definir condiciones que no les permiten aceptar que ya han sido perdonados por Dios. Toda religión externa define una serie de condiciones que deben cumplirse antes de que puedas lograr la salvación o el perdón de los pecados. Yo espero que ahora puedas empezar  a ver que dichas condiciones están siempre definidas por la consciencia de la dualidad y a menudo son establecidas por los falsos maestros. El propósito es el de hacerte creer que tú los necesitas a ellos y a la religión externa para ser salvado o hacerte creer que la meta que persigues es imposible.


Entonces, te repito nuevamente que la única condición que debes cumplir para ser salvado y perdonado es que abandones todas las condiciones dualísticas que te mantienen fuera del Reino de Dios, porque estas hacen que te enfoques en el mundo externo y previenen por lo tanto que descubras el Reino de Dios dentro de ti (por supuesto esto requiere el equilibrio del karma  o la purificación de toda energía mal calificada). ¿Puedes ver que debido a que el perdón de Dios es incondicional tú no necesitas cumplir ninguna condición a fin de recibirlo?. De hecho, enfocarte en condiciones externas evitará que recibas lo que es dado incondicionalmente y que solo puede ser recibido incondicionalmente.


2 comentarios:

Marina dijo...

Entrego mis gracias infinitas al Amado Maitreya por estas enseñanazas. Gracias Señor. Gracias Hugo por el trabajo en este Blog.

Una de las formas que nos ayudan a trascender la consciencia de la dualidad, es meditar en algún hermoso recuerdo de nuestra infancia; sumergirnos en esa bella experiencia pensando y sintiendo la alegría de aquél mismo momento, la felicidad y despreocupación, respiran serena y profundamente y después, centrarnos en el corazón y sentir allí mismo el Amor puro e incondicional transportados en esa experiencia "infantil". Después irradiar ese sentimiento a todo nuestro Ser y a los demás Seres.Es un simple pero efectivo ejercicio que sólo lleva 5 minutos y que si se practica, uno puede sentir a lo largo del día una consciencia "distinta".

... por esto Jesús dijo que para entra al Reino de los Cielos, tenemos que volvernos como niños...

Porque esa misma consciencia en la que vivíamos en nuestra infancia es la consciencia no dual, es la consciencia de Acuario. Es alegría y luz, paz y pedón, Es Amor Incondicional.

Love

luz marina rueda hine dijo...

Solo en el Señor Jesucristo hay perdón de pecados y salvación eterna del alma. El nos recibe como somos, pero luego nos transforma a través de su gracia.