jueves, 2 de abril de 2009

Las diferencias entre el amor humano y el amor divino (2)


Hoy seguimos adelante en nuestro estudio sobre el amor, citando las reflexiones del amado Señor Maitreya en su libro "Las Claves Maestras de la Libertad Espiritual" .

Sus distinciones entre el amor dualistico (humano) y el amor no dualístico (divino) nos ayudan a entender de qué manera nos hemos apartado del verdadero amor y seguramente nos ayudarán unos cimientos sólidos para la serie de enseñanzas que vienen.

De mi experiencia propia puedo decir que lo más difícil es aceptar la naturaleza incondicional del amor de Dios. En realidad estamos tan acostumbrados al amor humano condicional, que no tenemos experiencia en como dejar fluir este amor divino que da sin condiciones. Pero en realidad todos nosotros que estamos en esta Tierra partimos de este estado de imperfección, y la clave es que a través del estudio espiritual y el trabajo conscienzudo en nuestra psicología volveremos a conectarnos con nuestro Ser superior y de este modo experimentaremos y expresaremos el amor divino incondicional, que es en realidad el Rio de la Vida.

Dejemos entonces a Maitreya con la parte final de sus reflexiones:

El amor humano busca tener más. El amor divino busca SER más. El amor divino sabe que no se convierte en más al tomar de otros sino al darse de sí mismo a otros, por lo tanto elevando al Todo.

El amor humano se enfoca a menudo en elevar al ser individual en comparación con otros, y se enfoca en el interés propio. Busca elevar el ser individual en lugar del ser Superior. El amor divino sabe que es uno con el Ser universal. Sabe que se convierte en más solamente cuando el Todo se conviente en más. Por lo tanto, busca de forma iluminada el interés propio, lo cual viene de reconocer que eres uno con el Todo.

El amor humano se basa en el miedo, el miedo de no ser lo suficientemente bueno, el miedo a la pérdida. El amor humano te hace tener miedo de dar porque te hace temer que perderás lo que tienes. El amor divino no tiene en sí elementos de miedo o temor. Es el amor perfecto que auyenta todo temor (1Juan 4:12). El amor divino sabe que es uno con el todo y por lo tanto nunca puede perder al dar. Cuando das con amor incondicional, Dios multiplicará tu don de manera que termines teniendo más para dar.

2 comentarios:

Marina dijo...

Quiero agradecer esta Enseñanza tan precisa simple y elevadora al mismo tiempo. Es sumamente importante, porque nos marca el patrón a seguir en Acuario. Venimos de un patrón basado en el miedo: nuestras relaciones, nuestras acciones, religiones,sociedades, etc. se basaban en la estructura de la tercera dimensión:el temor; el salto que tenemos que dar es hacia la quinta dimensión atravesando la cuarta; en estas dimensiones, no se conoce el miedo,ni la dualidad. Es por eso que agradezco tanto estas enseñanzas que nos ayudan a dar ese salto más y más "arriba". En estas nuevas dimensiones, la consciencia adquiere Presencia (somos más y más conscientes de nuestra propia Presencia Divina-quienes Realmente SOMOS) y nuestro diario vivir y relacionarnos, se basan en el amor no lineal, sino circular (hacia el Todo).

mis cariños

Anónimo dijo...

Gracias por esta enseñanza tan importante.

Un abrazo