sábado, 23 de mayo de 2009

Los enemigos del SER (Parte III)


Siguiendo con nuestro estudio de los enemigos del SER hoy quiero traerles a ustedes un extracto iluminador del libro de Lorraine Michaels llamado "El poder invisible del YO SOY", y en el cual ella nos aclara en detalle las características de los 4 diferentes tipos de seres que es a quienes hemos denominado "los enemigos del SER".

Hoy examinaremos ¿Quiénes son? y ¿Por qué existen los desencarnados?. Los dejo con un interesante extracto del capítulo No. 6:

Una de las posesiones más comunes que las personas experimentan provienen de lo que los Maestros Ascendidos denominan  “desencarnados”. La Dra. Fiore les llama “entidades atadas a la Tierra”. Éstas son espíritus desencarnados de personas que han muerto pero que no pueden o no desean moverse hacia la luz. Constituyen una de las posesiones más fáciles de liberar de los templos de las personas. Ambas, la Dra. Fiore y la Dra. Modi persuadían a estos desencarnados a que fueran hacia la luz –con facilidad. Sin embargo, yo anotaría que esto sirve para ayudar al desencarnado pero, puede que no despeje la causa subyacente de la posesión original en el individuo. Esa causa aún necesita ser analizada. 

La razón por la cual los desencarnados se aferran a los humanos vivientes es multifacética. Algunos desencarnados simplemente no pueden percatarse de que están muertos. Con frecuencia deambulan alrededor del lugar de la muerte, esperando que algo ocurra. A veces, si se hallan en un espacio oportuno, pueden encontrar a una persona que siente lástima y que les “permite” entrar a su campo de fuerza. Otras veces, esta persona conoce personalmente al difunto.  En otras, una persona centrará sus pensamientos en el lugar de un accidente y en el individuo que ha partido y atraerá ese individuo hacia sí mismo, dado que los espíritus que parten con frecuencia gravitan alrededor de aquellos que sienten lástima por su condición. También pueden ir donde sus parientes vivos y quedarse alrededor de aquellos que están atravesando por un profundo duelo y que no desean que su pariente fallecido siga adelante.

A veces, si han fallecido en un hospital, deambulan de cuarto en cuarto hasta que encuentran un anfitrión que los recibe. En ocasiones es un bebé recién nacido que no tiene manera de defenderse. Aquellos que cometen suicidio o sienten que han muerto por causas justas –habiendo merecido aquello que recibieron- pueden alejarse de la luz y de la oportunidad de continuar hacia el Espíritu. Sienten, con frecuencia, que no son dignos de entrar a la luz. Pero, así mismo, no dudarán en atarse a cualquier ser que sienta lástima en la tierra.

Como Jesús le mostró al Dr. Ritchie, algunos de estos desencarnados mueren a causa de sus adicciones, sean éstas alcoholismo, tabaco o drogas. Gravitarán alrededor de los bares, donde las personas beben y fuman.  El Dr. Ritchie observó a un hombre bebiendo hasta que cayó al suelo borracho y, de inmediato, vio a un desencarnado entrando en su templo. Observó desencarnados que trataron de fumar pero no podían lograrlo y molestaban, entonces, a los vivos haciendo que fumaran para satisfacer su propia adicción.  Desafortunadamente, esto no funciona (los desencarnados no pueden obtener ninguna satisfacción) a menos que entren en un templo físico y tomen posesión del mismo. Allí, ellos pueden –hasta un cierto grado- satisfacer todas sus antiguas adicciones a través del anfitrión vivo.

Regresando a la vulnerabilidad original del anfitrión que está vivo, la causa debe ser descubierta. A veces, tan sólo es un pariente muerto que no desean perder. Pero, a veces, la vulnerabilidad yace en el sentimiento de auto-valía y en la incapacidad de decir “no”. Algunas personas sienten que tienen que ser generosas y sentir lástima por todos los demás. La lástima no es beneficiosa para ti ni para nadie más.  Es el intercambio ilegal de la luz. Es un rebajar del amor puro que Dios siente por ti y que tú puedes sentir por otros. Es la perversión del amor y, con frecuencia, ocasiona relaciones co-dependientes y este tipo de posesiones.

El amor puro que puedes sentir por otros atrapados en  las adicciones, posesiones, pérdidas e, incluso, la muerte, es la compasión. La compasión es una forma de amor que mantiene la visión del otro individuo como un ser libre en Dios – no como un tonto o un individuo incompetente que necesita estar atrapado para siempre en estas cadenas de posesión y de adicciones.

La compasión lo libera a uno para continuar experimentando en el mundo de la forma, mientras uno permanece en control y libre de cualquier atadura que otro trate de imponerte. Tú no quedas atrapado(a) en sentimientos de ser el “salvador” de ellos ni en la necesidad de resolver sus problemas. La compasión invoca la oración que comprende que se necesita un Ser superior y la luz para ayudar a este individuo. Ama al individuo por el bien que se halla dentro de él, incluso si está escondido por todas estas adicciones y problemas. Ama al espíritu y al alma que Dios creó, y ora por una soluciòn superior para el ser que tiene problemas. Pero, tú no tienes que asumir la responsabilidad por lo que ocurre o no ocurre a la persona que está atrapada. Tú simplemente oras, amas, prestas atención y les dejas partir.


7 comentarios:

Ernesto dijo...

Excelente! Estos artículos sobre los enemigos del SER son muy interesantes y más que necesarios. ¡Quiero saber más! ¡Gracias y hasta el próximo!

Anónimo dijo...

Gracias. Una muy clara y sencilla explicación de lo que es la compasión. Me sirve mucho.

Francisco

Reyna García dijo...

Gracias. Se me hace sumamente interesante el tema, y los artículos excententes, claros y muy comprensibles creo que todos queremos saber mas. mil gracias
Hugo.

alde dijo...

Es cierto que creemos en estos seres de igual manera que creemos en la separación. Es muy difícil dejar de hacerlo pero en el fondo eso es lo que hay que hacer. Se dice que hay que ver para creer pero en realidad hay que creer para ver.

El ego es sumamente astuto. Si decimos que “si no creemos van a desaparecer” estamos asumiendo que existen y se pueden desaparecer y si decimos que “si no creemos no van desaparecer” también estamos asumiendo que existen. Como quien dice el ego juega a: con cara gano yo y con sello pierde usted. Este es el problema de la mente dualística. En el fondo la voz del ego está diciéndonos lo mismo: es real.

La enseñanza de Arcángel dice que cortemos la irrealidad, esa es la mejor defensa, aunque eso no significa que no haya otros métodos que apuntan a lo mismo de manera quizás más estratégica. Yo creo que tal vez con la idea de “pasarse al ego por la galleta” (aludiendo a la jugada en el futbol en donde un jugador hace pasar el balón por entre las piernas de su adversario) o también como dice mi papá: “meterle gato por liebre”. El ego solo ve ilusiones y no puede ver la realidad por eso es más fácil lidiar con él con ilusiones, sólo que estas tienen un propósito diferente al suyo.

En esencia el problema es que creemos que una ilusión es real. La creencia no la hace real, pero si hace que nos parezca real, de igual forma que un sueño vívido nos parece más real, aunque igual no lo es.

De otro lado, estas enseñanzas a veces me tiran "un baldado de agua fria", si porque el ego se extremece. Le es muy difícil aceptar la compasión en esos terminos, el ego me dice que no, que es inhumano, que es dureza de corazón. ¿Pero saben algo? ... Me encanta verlo retorcerse, ja, ja

Un abrazo y como siempre Gracias.

Ema dijo...

Estoy de acuerdo con Francisco, pude comprender un poco más la diferencia que hay entre la lastima y la compasión.
Me llamo la atención que un bebe recién nacido pueda quedar atrapado en este nivel, sabía que, los niños y bebes desencarnados eran llevados directamente a los reinos etéricos de luz por los Ángeles.
En algunos seminarios de terapeutas algunos de ellos muestran fotografías del aura de algunas personas con larvas adheridas incluso algunas parecían tener formas de fetos. No me queda muy claro este tema.
Un abrazo.

alde dijo...

… otra frase que me impacta es: “La compasión es una forma de amor que mantiene la visión del otro individuo como un ser libre en Dios – no como un tonto o un individuo incompetente que necesita estar atrapado para siempre en estas cadenas de posesión y de adicciones.”

Es hermosa porque nos está indicando que cualquiera sea nuestra creencia acerca de los demás, la compasión es una forma de ver la realidad del lo que un hermano Realmente Es: un Ser libre en Dios.

La compasión es una Visión que sobrepasa nuestra visión separada que pretende hacernos ver como seres vulnerables, indefensos, limitados y llenos de problemas. La compasión nos libera de la necesidad de salvar lo que no hay necesidad de salvar, porque Ve más allá de la ilusión.

Un abrazo.

LUZ MARINA dijo...

Que bueno, es muy necesario aclarar estos dos términos que muchas veces terminamos por confundirnos,

Hugo estos temas están muy interesantes, me llegan como anillo al dedo.

Un abracito