domingo, 5 de julio de 2009

Liberandonos de nuestros deseos insaciables (II)

Jesús nos dice que para enfrentar las toxinas internas que dan lugar a los deseos insaciables, debemos tener un entendimiento claro de nuestro campo energético. De acuerdo a la teoría de la relatividad de Einstein, el mundo NO está hecho de dos sustancias separadas que son la materia y la energía. Lo que él descubrió es que TODO es energía, y al hacerlo rompió la barrera entre la mente y la materia.

Si la energía es un elemento más básico que la materia, esto prueba que los pensamientos son más básicos que la materia. Jesús nos dice que este entendimiento es la base para los milagros que él llevó a cabo. La ciencia ha probado que los elementos más básicos tienen poder sobre los elementos más densos. Por ejemplo, TODA la materia está conformada por particula subatómicas, y por lo tanto las leyes que trabajan a nivel de estas partículas tienen una influencia fundamental en todas las formas que se encuentran en el universo material.

El Maestro nos da un ejemplo más visual, en el cual un pedazo de madera es tallado. La madera como tal tiene unas propiedades únicas, que le permiten ser trabajada y dar resultados de cierta manera. Estas leyes que gobiernan la forma en que este material funciona hacen parte de un esquema mucho más amplio, que corresponde a las leyes que guían cómo la madera se forma a nivel molecular. Y estas leyes hacen parte de un esquema aún mayor, llamado el nivel subatómico, que es donde la energía pura (la luz ma-ter) se transforma en partículas subatómicas que pueden tomar la forma de cualquier substancia conocida en la Tierra.

La conclusión más importante que podemos derivar de esta teoría es que cualquier grupo de partículas subatómicas pueden formar moléculas de madera, metal, agua y aire. Por lo tanto, todos los fenómenos físicos que vemos son creados a partir de una realidad subyacente, la cual tiene una influencia fundamental en todas las cosas en este Universo material. De esta forma, los fenómenos visibles representan el nivel de los efectos mientras que la realidad invisible representa el nivel de las verdaderas causas.

Jesús nos dice que toda la explicación anterior tiene como propósito hacernos comprender que para realmente cambiar nuestra vida, necesitamos trabajar en las causas, y no en los efectos, lo cual implica que debemos aprender a mirar detrás de las apariencias que se ven en la superficie. Por ejemplo, si queremos cambiar un tipo de comportamiento en particular, lo que debemos hacer es detectar la causa que lo produce y removerla - sacar la viga de nuestro propio ojo. Y para hacer esto necesitamos saber donde está localizada la causa.

Para esto necesitamos entender que todo tu ser -tu mente- tiene más de un nivel. Cuando llevamos a cabo una acción, esta involucra nuestro cuerpo físico, el cerebro y la mente consciente. Pero jamás entenderemos por qué llevamos a cabo ciertas acciones mirando solo al cerebro y a la mente consciente. Jesús nos recuerda el dicho de "Hombre, conócete a ti mismo", y nos dice que su significado más profundo es que debemos conocer todos los niveles de nuestra mente. Debemos aprender a tomar el control sobre lo que hemos denominado el recipiente del ser.

La clave básica es que debemos entender que nuestra mente es un campo de fuerza, y que está hacha de energías que vibran a diferentes niveles. Por eso hemos escuchado acerca de los cuatro cuerpos inferiores. Sin embargo, Jesús prefiere llamarlos los cuatro niveles de la mente.

En nuestro próximo artículo empezaremos a explorar cada uno de esos niveles, de forma que entendamos cómo podemos encontrar allí la clave para liberarnos de los deseos inferiores.

5 comentarios:

alde dijo...

Curiosamente hace unos días venia pensando en estas cosas debido a un documental que presentaron en History Channel sobre los orígenes de la vida. Este es un tema que a mi me apasiona, y allí los científicos explicaban que si se pudieran repetir las condiciones iniciales de la tierra en la edad donde se estima se inició la vida, esta podría volver a producirse en el laboratorio, es decir que según esto, la vida es el resultado de la aplicación de leyes físicas y de un conjunto de casualidades. Yo realmente no lo creo así precisamente por lo que nos enseña Jesús, que la mente es causa y la materia es efecto. La ciencia no ha querido ver que más allá de lo físico existe algo que es su causa, que nada sucede sin que le preceda un pensamiento. Se cree que el cerebro crea los pensamientos pero es todo lo contrario, los pensamientos crean el cerebro. ¿Ustedes que piensan?

Gracias Hugo, me encanta esta serie d enseñanzas.

Un abrazo

Hugo dijo...

Hola Alde,

Yo comparto el mismo interés por este interesante tema. En esta enseñanza Jesús explica unos principios que son muy elementales, y que a veces de alguna manera olvidamos, pero que son parte de la esencia de este sendero.

Hay una enseñanza acerca de la física cuántica que complementa este tema, pero creo que empezaremos a verla en el futuro, una vez hayamos cubierto estas primeras bases.

Saludos,

Hugo.

Reyna García dijo...

Estaré pendiente de este apasionante tema, en verdad muy
interesante.

Saludos.

alde dijo...

Hugo, me encanta cuando colocas enlaces a otros artículos, pues aunque ya los haya leído, vuelvo y los leo y parece extraño pero los veo diferentes, uno encuentra cositas que antes había pasado por alto o entiende mejor una idea, mejor dicho si uno no estuviera seguro de que el texto no ha cambiado, pensaría que es otro (o será que vos los cambias sin que nos demos cuenta, ja, ja). La verdad que el que cambia es uno y eso me gusta porque me sirve de prueba de que algo estamos haciendo.

Ema, yo nunca había oído hablar de los niveles de la biblia y me gustaría que nos contaras más, lo que si es claro para mi que los evangelios tal y como están tienen muchos errores, no sólo por la interpretación errada de los apóstoles, sino también por modificaciones posteriores que se le han hecho, malas traducciones y por supuesto nuestra interpretación también hace lo suyo.

En verdad que es muy difícil entender la mente real desde nuestra mente equivocada, porque es como tratar de ver el cielo azul con unas gafas verdes. Como dice un amigo mío: “árbol que nace torcido … buena sombra lo cobija”. No, la cosa es: “el que a buen árbol se arrima… nunca su rama endereza,” bueno esa es la idea, ustedes me entienden, ja, ja.

Un abrazo.

Ema dijo...

Hola Alde,
No recuerdo mucho más de esa enseñanza debería leer toda las enseñanzas de nuevo para encontrar esa enseñanza sobre los distintos niveles de la biblia, si llegara a encontrarla te la paso.
De la biblia se sacaron muchas enseñanzas. Y se ha cambiado el sentido de otras, pero los Maestros dicen que hay enseñanzas que quedaron exactas, como habían sido escritas en un principio.

Un día estaba escuchando una conferencia que trataba el tema sobre las distintas dimensiones, y el conferencista dijo en un momento, cuando en la biblia leemos que Moisés, abrió el mar para sacar a la gente de la esclavitud de Egipto hacia la Tierra prometida, se esta refiriendo a esto, la esclavitud de Egipto es la tercera dimensión en la que vivimos, tenemos que atravesar el mar que es la cuarta dimensión (consciencia azul) para llegar a la Tierra prometida que es la quinta dimensión (la consciencia Cristica) Caracoles, dije yo ¿Sera esto lo que quiere decir esa enseñanza sobre los distintos niveles de la biblia? Te lo doy como una curiosidad, aquí podemos ver como hay personas que leen la biblia en otro nivel otra “dimensión” Jaja.

Pero para darte otro ejemplo, veamos como cuando un Maestro nos da un dictado,muchos de los estudiantes entendemos que el Maestro nos dijo una cosa cuando en realidad nos dijo lo contrario, por eso te digo que depende del estado de consciencia del estudiante. A mi generalmente se me escapan muchas perlas je je.

Mira lo que dices Alde. cuando colocas enlaces a otros artículos, pues aunque ya los haya leído, vuelvo y los leo y parece extraño pero los veo diferentes, uno encuentra cositas que antes había pasado por alto o entiende mejor una idea, mejor dicho si uno no estuviera seguro de que el texto no ha cambiado, pensaría que es otro (o será que vos los cambias sin que nos demos cuenta,

Lo que dices también es un claro ejemplo de cómo cada vez que releemos las enseñanzas de los Maestros nos elevamos en consciencia, por eso cuando volvemos a leer encontramos otras cositas que simplemente no pudimos verlas la primera vez que leímos o estudiamos la misma enseñanza, y uno se pregunta ¿Pero como no vi esto antes? Las enseñanzas de los Maestros tienen mucha radiación de los Maestros son verdaderas joyas de luz.
Un abrazo.