sábado, 19 de septiembre de 2009

El camino a la Reserva Divina, ¡Ser Amor!

Muchas personas nos han escrito preguntándonos más acerca de la reserva divina, y sobre cómo acceder a ella. Si bien el artículo que publicamos en su momento da la clave esencial, quisimos traerles mucha más información sobre este concepto clave del Sendero del Ser.


Esperamos que lo disfruten.


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El camino a la Reserva Divina, ¡Ser Amor!


Lorraine Michaels


4 de Febrero, 2006


Hace unos meses, recibí ciertas palabras que en el momento no tenían ningún sentido. Las palabras que recibí fueron “Reserva” y “Reservado”. No tenía en claro el contexto en que estas palabras me fueron dadas y, después de buscar su significado, no me quedó más claro la razón del por qué me las habían dado. El significado del diccionario es:


· Retener, para un uso futuro o un propósito especial.

· Separar, o causar separación, para una persona en particular o uso.

Por lo tanto, el significado más simple de “Reserva” es tener algo retenido para un uso posterior. Aunque eso no era lo que me querían significar. No era tanto el significado de Reserva, sino el camino hacia “ella”, y que era ese “ella” donde iba ese camino. Reserva es el Padre, y Reservado es la Madre. Padre es Espíritu, Madre es matter. La relación simple entre Padre y Madre es amor. El Padre es un fuerza expansiva, y la Madre una fuerza contractiva. Así, el Padre es dador de vida, el creador de luz y energía. El creador de vida en nuestro Universo es Alfa, y la matriz de vida es Omega.


Nosotros, como Seres conscientes en la matriz de la Madre, en la esfera de la matter, tenemos vida porque la Madre provee el lugar que da forma, y el Padre provee luz y energía con que se crea la forma. Mientras estamos en el plano de la materia, estamos sujetos al velo de maya, nuestro karma de vidas previas, nuestras elecciones del presente, y nuestras circunstancias de vida. Podemos sentirnos abandonados por el Padre, la Madre, o ambos. Podemos temer al Padre, estar enojados con la Madre, o ser atrapados por las ilusiones del orgullo, de que podemos hacer cualquier cosa por medio de nuestra propia intervención.


La realidad del Ser, es que no estamos separados de nuestra Fuente, pero sólo a través del velo de maya, nos percibimos separados de esa Fuente. En toda realidad, todo lo que somos, todo lo que tenemos y todo lo que tendremos, proviene de esa Única Fuente. Aún si eso que hemos creado o atraído hacia nosotros no es perfecto, aún así proviene de esa Única Fuente. Aquello que no es perfecto en el cuerpo de la Madre, algún día retornará a la Fuente, para repolarizarse en la Luz. Lo que gane inmortalidad o permanencia en Dios, ascenderá al reino de perfección y se convertirá en MÁS; de ese modo contribuyendo al Ser de Dios. Sólo existe el Uno, y por lo tanto nosotros somos uno con ese Uno.


Ya sea que nos percibamos dignos de ser uno con esa Única Fuente o no, no cambia el hecho de que somos uno con esa Fuente. Pero dependiendo de dónde estamos en nuestras creencias, respecto de esta eterna comprensión de nuestra relación con nuestro Creador y Fuente de vida, serán las consecuencias en nuestra vida. Mientras más cerca estemos a ser (Siendo) MÁS Dios, mayor será la relación que tendremos con la Fuente.


La Sagrada Familia


El Padre, como dador de vida, se lo ve como Poder. A la Madre, como Amor; porque sustenta la vida que da forma, de donde aparece la belleza, y se la ve como la personalidad personal proyectando amor. Vemos en nuestros representantes físicos del Padre-Madre Dios, que generalmente las madres tienden a ser las que crían. Alimentan y cuidan a los pequeños, ocupándose de sus necesidades emocionales y dolores, y otros aspectos de la crianza de esa vida. Los padres se ocupan de salir y trabajar, ganando los suministros que la madre utiliza para criar esa vida. El aporta disciplina y ley a la familia, dando la estructura a la familia para crecer y crear. El padre también ama y cría al pequeño, pero a menudo en una forma más distante, y teniendo menos contacto físico que la madre. Por consiguiente él es visto a menudo como alguien poco cariñoso, o de un amor impersonal.


El vástago, o la creación del par, está destinado a ser la materialización del amor entre el padre y la madre. De ese modo, la creación del padre y la madre, es una creación del amor. Él o ella es el Cristo niño potencial, y completa el círculo de la sagrada Trinidad de la vida. Dotado de libre albedrío, con una réplica del Cristo anclado dentro de su ser como una llama Triple de amor, sabiduría y poder, el niño aporta sabiduría a esta sagrada Trinidad. El niño puede aceptar o rechazar el amor o el poder del padre y de la madre, dependiendo del correcto uso de la llama Triple interna, la que llega a aumentar a través de los siete rayos del Ser. Pero el niño depende de ambos hasta la madurez, y después puede marcharse por su cuenta a crear otras trinidades en su vida.


Esta descripción de la relación en la sagrada familia de padre, madre e hijo/a es un microcosmos de la trinidad que cada uno mantenemos en la relación con nuestro Padre-Madre Dios. A través del uso correcto de la llama Triple anclada dentro de nuestro ser, expandida a través de los siete niveles del Ser, podemos ser sabiduría. En esa sabiduría, adoramos a la Madre y recibimos su cuidado, aceptando su amor y devolviéndole amor. Asimismo, podemos recibir poder del Padre cuando aceptamos sus leyes, amarlo y recibir su amor a través de ellas.


Estando separados de la Reserva


Los niños de Dios y Sus hijos e hijas Lo aman. Esto no significa que no puedan mostrar problemas en expresar o recibir amor de Dios. Habiendo estado expuestos por muchas encarnaciones a la conciencia de los caídos y a la programación del anticristo, muchos tienen dificultades en su relación con Dios. Algunos expresan un sentido de abandono, miedo o incluso enojo hacia el Padre o la Madre. Sus almas tienden generalmente a sentirse dolidas, y quizá enojadas, pero no odian a Dios. Estos problemas como miedo, enojo y abandono tienen que ser sacados a la luz y sanados; antes de que puedan convertirse en MÁS de Dios.


Según los niños de Dios quiten la programación negativa y la mal-cualificación de sus pensamientos y sentimientos, comenzarán a mejorar la expresión de su amor al Dios Padre-Madre. Algunas culturas tienen una mayor dificultad expresando amor hacia la Madre; y otras, más dificultad en amar al Padre. Algunas religiones y culturas enseñan a un Dios Padre difícil de amar, con conceptos de ser un Dios colérico, lanzando relámpagos y truenos a Sus hijos por sus caprichosos comportamientos.


Otros niños de Dios pueden tener problemas en aceptar amor del Padre o de la Madre, porque se sienten indignos de Su amor. Pero ya sea que se sientan indignos o que tengan el concepto de un Padre difícil de amar, la base de su relación con el Padre es el miedo. En la primera epístola de San Juan, recibimos una enseñanza sobre amar al Padre:


Y nosotros hemos conocido el amor que dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es Amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. En esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en que tengamos confianza en el día del Juicio, pues como Él es, así somos nosotros en este mundo. No hay temor en el amor; sino que el amor prefecto expulsa el temor. Porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor. Nosotros lo amamos, porque Él no amó primero. (1 Jn, 4:16)


Se nos enseña que para tener amor perfecto, no debemos tener miedo. Nuestro Padre es Amor, Él nos amó primero. De este modo, somos creados en amor, somos amor y sólo hay amor y nada que temer. En el instante en que dejamos entrar miedo a nuestras vidas, ahí creamos una ilusión que nos separa de nuestro Padre, nuestro Creador. Así quedamos separados de la Reserva Divina y del Poder Divino. El resultado puede ser tormento en nuestra vida física. Podemos experimentar pobreza, desamparo, abuso y abandono. Porque en el desequilibrio del uso sabio de nuestra Llama Triple, nos hemos involucrado con conductas del anticristo, y decisiones que se oponen a la expresión de esa Llama Triple en el Ser (Siendo).


Hasta que busquemos deshacer aquello que hemos hecho, estaremos atrapados en ese círculo vicioso de creer la mentira de que nuestro Padre no nos ama y no nos cuida. De este modo, podemos atestiguar más abusos y sufrimientos aquí abajo, probándonos que nuestro Dios no nos ama realmente, porque sino no permitiría que continúe el abuso y el sufrimiento. Comenzamos a creer que nuestra Madre tampoco nos ama, porque no permitiría continuar este sufrimiento; porque si nos amase, Ella intercedería y nos protegería, curaría, amaría y confortaría en la ausencia del Padre.


La única salida es a través del Cristo. Debemos adentrarnos en la llama del Cristo, anclada en nuestro Ser, y buscar ese contacto y unidad por sobre toda relación externa. El único camino de regreso a nuestro Padre-Madre Dios en amor, es poner en práctica nuestro amor a través de la sabiduría del Cristo y el poder del Cristo. Hasta entonces, el Poder del Padre está en Reserva. No hay forma de acceder a esa Reserva más que a través del amor.


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Mi gratitud a Ernesto Crespo por la idea del artículo y por su traducción


2 comentarios:

Reyna García dijo...

Bien interesante este articulo, leyendolo me remonte a cuando hiba a ser Madre por primera vez, recuerdo que tomamos mi esposo y yo algunas platicas de psicologia infantil, como veniamos los dos de familias en conflicto decidimos que nuestra familia creceria con diferentes patrones, y nos aplicamos a prepararnos, ayuda si, aunque cuando estas en ello, te das cuenta que no sabes nada, y nada parece funcionar, ahora que tocan el tema espiritual, mi esposo ha sido un Padre-Madre, y yo una Madre-Padre, el posee mucha ternura hacia los niños, y disfrutò mucho criar niñas, aqui quiero preguntar, cuando mis hijas que son tres, estaban en jardin de niños, me llamaron de la escuela para cuestionarme acerca de un dibujo que les pidieron hacer de su familia, la maestra les pregunto a los niños de 2 grado que dibujaran a la figura de autoridad y me dibujo a mi, eso me dio algunos problemas porque no podian entender que `Papà era muy maternal hasta la fecha, yo creo era mas Proactiva para los negocios, eso esta mal? hize toda esta reseña para explicar el porque de mi pregunta.
Gracias.
Un abrazo,

Ernesto dijo...

Hola Reyna, no creo que esté mal, al fin y al cabo, estaban Siendo su naturaleza, o lo que vinieron a Ser. No creo que hoy en día deban seguirse antiguos moldes. Y mientras haya armonía en la pareja y en la familia, ¿qué tiene que cuestionar la escuela? He conocido casos similares, que en épocas normales, de calma, la madre era más motivadora, y el padre era más tranquilo. Y sin embargo, en los momentos difíciles o de tensión, cada uno recuperaba su rol. Ahora, tema aparte, no entendí muy bien qué tiene que pedirle una escuela infantil a los chicos que clasifiquen qué padre es permisivo y cuál ejerce autoridad.