lunes, 14 de septiembre de 2009

Las Etapas del Sendero de Cristeidad

Ya que hemos trabajado el sendero del Ser por unos días, es bueno recordar que también existe el sendero de Cristeidad y que muchos debemos trabajarlo.


Por eso hoy he decidido traerles un interesante extracto de un dictado reciente del Amado Lanello donde nos explica cuáles son las etapas de este sendero, lo cual nos da una gran claridad de en qué punto nos encontramos en nuestro caminar espiritual.


Dice el amado Lanello:


El sendero de la Cristeidad inicia cuando ustedes reconocen que tienen un ego humano, pero ustedes todavía no saben quiénes son. En esa etapa ustedes todavía se llaman a sí mismos hijos e hijas de Dios, y eso está bien. Pero cuando ustedes se ven a sí mismos como hijos de Dios de algún modo están aceptando la conciencia de la separación, pero sin embargo aceptan que tienen la genética de Dios Padre-Madre en sus cuerpos espirituales.


Entonces amados, en ese sendero de la Cristeidad, ustedes empiezan a reconocer todos los errores que han cometido y empiezan a seguir ciertas normas y reglamentos espirituales que incluyen por ejemplo: abstenerse del alcohol, de las drogas alucinógenas, de la nicotina y de ciertas sustancias que ustedes saben que no les convienen en su camino espiritual. Y entonces se apegan a la norma y empiezan a cumplir esa norma y a seguir adelante.


El siguiente paso en el sendero de la Cristeidad es cuando empiezan a dejar atrás la norma y empiezan a reconocer los principios espirituales universales que los Maestros Ascendidos hemos encarnado en la Tierra.


Entonces, ustedes empiezan a convertirse en modelos vivientes de estos principios, se convierten en los pilares del Cristo en la Tierra y se convierten en esos principios vivientes en acción.


Y entonces, luego viene el proceso de empezar a amarse a ustedes mismos, de sanarse ustedes mismos y de sanar a sus almas a través del amor. El sendero de la Cristeidad es un sendero de mucho trabajo ritual. Y el ritual es importante, el ritual es totalmente necesario durante todo este sendero de la Cristeidad, porque el ritual y la repetición de mantras, decretos, oraciones o rosarios les ayudan a anclarse en la conciencia del Cristo y empezar asimilar y a fundirse con ese Santo Ser Cristico, mis amados.


Pero entonces, en algún momento empiezan a trascender esos principios espirituales y a elevarse y a despertar a la necesidad de ir más allá. Entonces encarnan uno de los principios primordiales de la Cristeidad que es la compasión y se convierten en seres compasivos que empiezan a caminar por la Tierra, entregando y compartiendo su compasión con los demás.


Entonces llega el momento en que comienzan a servir. Cuando digo servir no me refiero al modelo típico de servicio de la Madre Teresa, ya que en realidad hay muchos modelos y muchas formas de servicio. Ustedes pueden prestar un gran servicio a Dios en la oficina de la empresa donde trabajan; ustedes pueden prestar un servicio ayudando a darle amor, a sanar y a elevar conciencia en su familia; ustedes pueden prestar un servicio con las personas de su barrio o de su cuadra; ustedes pueden prestar un servicio con los alumnos si son docentes o con sus compañeros de estudios si son estudiantes. Ustedes siempre pueden prestar un servicio donde están y si acaso eres un humilde recolector de café en las montañas de Colombia, tú puedes prestar un servicio trasmitiendo el amor y la devoción a tus compañeros al momento de la cosecha.


Entonces amados míos, el sendero de la Cristeidad, es un sendero que se camina allí donde ustedes están, pero en un momento dado ustedes se dan cuenta, de pronto, que ya ustedes no pertenecen a las masas ignorantes sino que ustedes están en un punto donde desean saber más, donde desean ser más y desean soltarse de todos los apegos de las masas, pero todavía tienen algo humano y todavía tienen muchas fragmentaciones en su alma.


Así que muchas veces son empujados por la conciencia gravitacional de las masas a cometer aquellos viejos errores, a caer en antiguos hábitos o adicciones. Sin embargo, eso formará parte del proceso de la Cristeidad. De modo que eso no es algo que debería preocuparlos amados.


En todo este proceso el Santo Ser Cristico está ahí hablándoles a ustedes como un mediador, como un guía, hasta que en algún momento ustedes se funden con ese Santo Ser Cristico. Este es el punto donde se encuentran muchos de ustedes y ya son uno en ese Santo Ser Crístico.


Sin embargo, dado que todavía tienen fragmentaciones en su alma, ustedes no pueden creer y aceptar que son un Cristo en la Tierra. Así que se dejan empujar nuevamente por esa conciencia gravitacional de las masas a cometer los antiguos errores, y entonces, permiten que el príncipe de este mundo venga y encuentre algo en ustedes, es decir, encuentre ese sentido de culpa que no los deja ser y crecer. Entonces ustedes se arrastran hacia abajo en la escalera de espiral, porque se creen indignos, porque se creen pecadores, porque creen que se permitieron caer en este o aquel error. Sin embargo, amados, un Ser Cristico caminando por la Tierra puede cometer muchos más errores de lo que ustedes imaginan.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente hugo, me parece muy oportuno. Sin duda el sendero de la cristeidad es tambien parte del sendero del Yo Soy o del SER. En muchas enseñanzas de la filosofia oriental se dicen que van en paralelo y hay casos que muchos seres evolucionados obtienen el logro de la iluminacion y acto seguido la realizacion plena, que le llaman conciencia cristica y conciencia cosmica respectivamente.
Tambien es muy interesante como el Amado Lanello, va señalando etapas del sendero que muchas veces pasamos inadvertidas, debido a nuestra fragmentacion.
Esa experiencia, en lo personal la vivi hace algunos años, donde un sentir interior muy fuerte me impulsaba a realizar algunas actividades profesionales que me invitaban a mirarme interiormente y buscar cada vez como ser MAS, sin duda yo no lo comprendia de esa forma, pero mi falta de comprension no evita, la guia interna de nuestro Ser Yo Soy. Puede decir y agradecer a los Amados, que esa leccion de servicio que me entregaron los Amoados en ese instante, hoy en dia aun me acompaña y es practicamente imposible dejarla de lado. Tengo muchas imperfecciones aun que trascender, pero estamos trabajandolas dia a dia, caminando, cayendo, levantandonos, caminando, resistiendo.
un abrazo a todos.

jorge dijo...

Sorry, olvide poner mi nombre.