domingo, 8 de noviembre de 2009

Los Serafines de Dios (II)

En este artículo seguimos adelante con nuestro estudio de los Serafines. En el anterior artículo les mencioné a Justinius, el capitán de las Bandas Seráficas y muchos se estarán preguntando quién es este Angel y cómo trabaja. Al respecto encontré una descripción muy interesante en el nuevo sitio de internet que nos da una referencia de todos los Maestros Ascendidos de los cuales se ha hablado en las dispensaciones de Summit Lighthouse y del Movimiento YO SOY:

Justinius es el líder de los Serafines, los cuales traen la luz del Gran Sol Central a las cuatro esquinas del universo, dejando en el camino nubes de gloria. Justinius y los Serafines son grandes sanadores, los cuales han llamado liderarán el fuego sagrado para purgar, purificar y renovar el torrente sanguíneo. Ellos también otorgan el fuego para curar el cuerpo, la mente y el alma. Los Serafínes tienen el poder de la penetrabilidad cósmica y pueden pasar a través de la carne, los pensamientos y los sentimientos como rayos de fuego. Esto les permite ellos transmutar las sustancias más densas instantáneamente, absorber toxinas a todos los niveles del ser y dejar atrás un residuo de pureza. Podemos pedirles a ellos que curen a nuestros seres queridos y planeta como un todo.


La primera referencia que yo tuve sobre los Serafines viene del Libro de Isaias. En este se describe una experiencia de este Profeta con las Bandas Seráficas. Veamos:

En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

Por encima de él había Serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.

Entonces dije: !!Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. (Isaias 6: 1-8).

Tal y como hemos visto es posible atraer a nuestras vidas a estos magníficos Seres de Luz. Existe un llamado maravilloso que fue entregado a la mensajera Elizabeth Clare Prophet que todos podemos usar para atraer a estos Serafines a nuestra vida. Se llama la Petición de Pureza. Esta puede ser hecha como un decreto o como una oración por cada uno de nosotros.


Petición de Pureza

Por deseo de Dios desde las alturas

aceptado ahora al acercarme

como nieve cayendo con resplandor de fulgurante estrella

tu bendita pureza me otorga tu don de amor

YO SOY puro, puro, puro

por la misma palabra divina

YO SOY puro, puro, puro

oh espada valerosa

YO SOY puro, puro, puro

la verdad es adorada


Desciende y hazme completo

bendita eucaristía llena mi alma

YO SOY tu ley, YO SOY tu Luz

oh moldeame con tu forma tan brillante


Amado YO SOY, Amado YO SOY, Amado YO SOY


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