viernes, 1 de enero de 2010

¿Somos lo suficientemente puros para ser el juicio? (I)

Recientemente la mensajera Lorraine tuvo una discusión a niveles internos con el Yo Consciente de Kim Michaels.

La discusión es muy interesante y muy pertinente, porque tiene que ver con un tema que hemos venido tocando a menudo en este blog y es la necesidad de llevar a cabo los llamados a Juicio en contra de todo aquello que sintamos es impuro.

La queja contínua que escucho al respecto de esto es que no deberíamos juzgar a otros, que eso es incorrecto y que deberíamos dejar a los demás hacer lo que quieran. Pero en realidad el Juicio es la herramienta que nos ha entregado Dios para liberar al planeta y a nosotros mismos de todas aquellas cosas que se manifiestan como obstrucciones a la expresión de nuestro Ser Real.

Otro de los cuestionamientos más comunes tiene que ver con el hecho de que aún somos impuros, y que por esa razón no somos lo suficientemente dignos para hacer nuestros llamados a juicio. Pues bien, en la siguiente conversación contiene algunos puntos muy importantes que seguramente nos ayudarán a tener una enorme claridad con respecto a este tema fundamental:

Kim: Tú no puedes decir si alguien es equilibrado e integro en su unidad con el Padre Madre Dios, si tú no tienes eso dentro de ti misma.

Lorraine: Por supuesto que puedo!. Yo tengo ese equilibrio dentro de mi y estoy en la capacidad de decir si otra persona tiene o no ese equilibrio.

Kim: Tú sabes que no eres lo suficientemente pura para señalar las imperfecciones en otra persona.

Lorraine: Yo creo que tengo un corazón puro y puedo decir cuando alguien está hace algo desde la impureza.

Kim: Tú no puedes ver en otros lo que no ves en ti misma. Tú estas saturada con la creencia de que existe una falsa sabiduría que hace que una persona escuche a la Gran Ramera, pero tú no puedes decirle a otro que tiene impureza a menos que tú tengas esa impureza en ti misma de forma que te permita verlo en el otro. Así que tú eres eso mismo que señalas en otro.

Lorraine: No crees que la sabiduría del Cristo te da ese entendimiento incluso por encima de tu propia experiencia?

Kim: Tú sabes que no eres perfecta.

Lorraine: Yo nunca dije que lo fuera. Pero puedo ser la verdad del Cristo a través de la pureza de mi corazón. Estas diciendo que nadie puede ser lo suficientemente puro como para señalar la impureza en los demás?

Kim: Tú sabes que no eres pura -incluso en tu corazón- porque has dicho muchas cosas duras sobre otras personas y los has condenado por sus acciones.

Lorraine: Pero Kim eso no es condenarlos, sino más bien señalar su irrealidad -sus mentiras- su consciencia por fuera de Dios.Yo nunca he condenado a Dios o nada que exprese a Dios y esa es la pureza que YO SOY.

Kim: Tú no puedes decir eso, tú sabes que no puedes decirle a otros que tú eres pura en tus sentimientos hacia Dios.

Lorraine: Mis sentimientos hacia Dios son puros y seguro que puedo decirle eso a otros. No he hecho nada diferente a amar a Dios y compartir mi amor por Dios y todo lo suyo desde el momento en que nací.

Kim: Tú no puedes probar que tú amas a Dios más de lo que yo puedo probarlo. Tú no puedes probar que otros no aman a Dios y que su motivación es impura.

Lorraine: Claro que puedo juzgar sus acciones y la impureza de sus acciones. Cuando alguien actúa sobre la base de la rabia, el odio o la condenación es muy fácil sentirlo y experimentarlo porque mi corazón y mis sentimientos son puros hacia otros y hacia Dios. Son sus acciones las que condeno y sobre las cuales hago los llamados a juicio.

Kim: Tú no puedes hablar de un Dios amoroso y condenar las acciones de los demás. Eso no es de Dios.

Lorraine: Tú estás confundiendo a Dios con las acciones. Dios es amor incondicional y por lo tanto no puede lastimar a ninguna parte de la vida. El solamente puede amarlos incondicionalmente. Es el hombre por fuera del amor de Dios que condena y lastima a otros y esto es lo que se le señala a otras personas cuando hablamos la verdad que vemos en las acciones de otros.

Kim: La verdad es que tú no puedes observarte a ti misma, solo otros pueden, pero otro no puede señalártelo a menos que lo tenga en sí mismo.

Lorraine: La verdad es que tu puedes señalar lo que ves porque tú ves la verdad y la realidad y cuando ves algo por fuera de esa verdad y esa realidad entonces ves por tanto lo que es irreal, independientemente de si has experimentado esa realidad en tu vida o no.

Kim: Tú no puedes decirme que amas a Dios y al mismo tiempo odiar su ser en otra persona.

Lorraine: Oh, yo puedo decirte que amo a Dios y me resisto divinamente a las acciones que por fuera de Dios pueda tener otra persona. Eso no es el Ser, sino que es el anti-cristo o el anti-ser o el anti-padre o madre o cualquiera de las manifestaciones carentes de Dios.

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