viernes, 26 de febrero de 2010

Amando la Voluntad de Dios

Acabamos de publicar un dictado del Maestro Igor llamado "Amando la Voluntad de Dios".

Este es sin duda un Maestro muy interesante, porque a diferencia de otros Maestros, él no fue muy reconocido externamente en su última encarnación en la Tierra. Sin embargo, en su labor anónima fue capaz de salvar millones de almas y generar un gran impacto en el pueblo ruso, a pesar de que públicamente jamás se ha reconocido su labor.

El es un ejemplo claro de la máxima de las Huestes Ascendidas que dice: "Uno con Dios es mayoría".

Pueden leer el dictado haciendo click aquí.

1 comentario:

Ernesto dijo...

Este es, a mi juicio, uno de los dictados más importantes que nos han regalado. Ni la Cábala, ni el Reloj Cósmico, ni todo el Conocimiento sobre el Siendo nos van a ser de utilidad más allá de cierto punto, si no pasamos satisfactoriamente esta prueba, esta enseñanza. Y es que día a día, entregamos nuestra voluntad a otros, sin siquiera preguntarnos si es esa realmente la Voluntad de nuestro Ser. Como dice el dictado, tal vez porque creemos que nuestra voluntad es inferior a la de otros. O tal vez porque creemos ser "buenitos" de esta manera. Pero, nada nos saca más rápidamente del Siendo, que no ser fieles a nuestra Voluntad. Fue en definitiva, lo que produjo la caída del Hombre, el ceder a la voluntad ajena (los caídos) en la sugerencia de la serpiente. Lo segundo, fue el creer que no eramos dignos, nuevamente cediendo a la voluntad ajena. Y yo veo que hoy en día no es muy distinto. Hacemos las cosas del día, de distinta importancia, y en su mayoría ni siquiera nos paramos a preguntarnos la voluntad de quién estamos siguiendo y por qué. Y no trato de incitar la rebeldía en nadie (el rebelde sin causa). Pero sí me pregunto mucho en estos días, por qué ceder o hacer cosas que Mi Voluntad no quiere; o por qué seguir indicaciones que Mi Ser no me manda (a seguir). Y creo que esto es el eje del Siendo, y el eje para desprenderse de la esclavitud tanto del falso yo, como de los otros que tanto empeño ponen en decirnos lo que debemos hacer. Y no vamos a conseguir demasiado de nada, hasta que no demostremos fidelidad a nuestro Ser, ya que lo contrario es desperdicio: de tiempo, de energía, de oportunidad; regalando las perlas (de nuestra luz, voluntad, energía) a los demás simplemente por ser más populares, parecer "buenitos" o evitar algún conflicto.