jueves, 3 de junio de 2010

Cómo interpretar los resultados electorales de Colombia?

Cuando un drogadicto consume su droga con cierta moderación, llega a creer que “la controla sin problemas”. En este punto la persona no es consciente del daño que se está causando, por lo tanto, no ve la necesidad de renunciar a su adicción. Pero cuando la persona toca fondo y se encuentra de pronto con que ha perdido a su familia, a sus amigos y que está durmiendo en un andén, entonces es mucho más posible que reaccione y tome la decisión consciente de buscar ayuda.

El pueblo colombiano se encuentra en una posición muy similar a la del drogadicto que cree que controla su adicción. Llevamos casi ocho años del gobierno de Álvaro Uribe, este presidente nos devolvió la seguridad y la paz en muchas regiones de Colombia con un fortalecimiento de la fuerza pública a través de la Seguridad Democrática. Por otro lado se ha ganado el favor del los más pobres por medio de los subsidios que ha entregado a través del programa Familias en Acción.

Sin embargo, el precio de la seguridad democrática ha sido muy alto. El presidente ha vendido los principios más elevados de la nación a cambio de un resultado que a todos les parece bueno. El gobierno ha puesto en práctica el viejo lema de los ángeles caídos que dice: “El fin justifica los medios”. Lo peor de todo esto es que el pueblo sabe y está de acuerdo con el uso de medios ilegales y corruptos con tal de cumplir un objetivo que parece sano.

El candidato Juan Manuel Santos encarna toda esa conciencia luciferina de “el fin justifica los medios”, y lo ha demostrado en su campaña política donde se ha valido de toda clase de medios como la desinformación, la propaganda negra y el uso de los subsidios del estado para hacer política. Por otro lado, el candidato del Partido Verde ha cometido una serie de errores, a veces por ser honesto y a veces por inexperiencia política, que lo ha llevado a perder el favor de muchas personas.

La conclusión que yo veo en todo esto es que la mayoría de las personas prefieren a alguien que les ofrezca seguridad y subsidios aunque eso signifique la venta de los principios más nobles. Lo que las personas no entienden es que una paz que se logra pasando por encima de la ética, no es una paz duradera, porque no está construida sobre la Roca del Cristo sino sobre las arenas movedizas de la mentira y el engaño. Una paz que se obtenga a cambio de los principios de una nación no puede ser duradera ya que no ataca la raíz misma del conflicto que es la desigualdad, la exclusión, la falta de oportunidades, la falta de educación y la ausencia de principios éticos y morales.

El gobierno que Juan Manuel Santos quiere ser una extensión del gobierno de Álvaro Uribe, el cual se ha caracterizado por la defensa de los derechos de los empresarios en contra de los intereses de los trabajadores. Algunos ejemplos de esto son:

  • Cuando hubo la huelga de los corteros de caña en el Valle, los cuales salieron a defender sus derechos mínimos como son la salud y pensión, el presidente Uribe se apresto a defender a capa y espada a sus amigos: los dueños de los ingenios, menospreciando los derechos humanos de los corteros.

  • La fuerza pública que tantos triunfos le ha traído a Colombia y a la imagen de Álvaro Uribe recibió un aumento salariar de un ridículo 2%, una miseria, comparada con el noble esfuerzo que llevan a cabo cada día.

  • La reforma a la salud planteada por Uribe, busca favorecer a los dueños de las EPS en detrimento de las personas menos favorecidas.

  • El programa de Agro Ingreso Seguro se diseño para darle más a los que tienen más y en negarle la oportunidad a los que tienen menos.

Por otro lado, mucha gente ve los principios de la honestidad y la transparencia –que encarna Mockus- como algo secundario o incluso innecesario en un presidente. El pueblo tiene los gobernantes que se merece. Es posible que Colombia quiera otros cuatros años de corrupción y de “el fin justifica los medios” para tocar fondo, como en el caso del drogadicto, y poder así despertar y buscar una opción diferente.

Cualquier cosa puede pasar en los próximos comicios del 20 de junio. El sentido común nos dice que no es aparentemente factible que las personas voten por el cambio. Sin embargo, El Morya nos hace el llamado de que sigamos firmes con el decreto de las Espirales doradas de Victoria. Por otro lado, nos insta firmemente a que hagamos el llamado de la hora entregando en juicio a Juan Manuel Santos y el partido de la U, así como las alianzas que puedan hacer en los próximos días. Para aquellos que no conoces este llamado, simplemente pueden decir cada hora:

“En el nombre del YO SOY EL QUE YO SOY y en el Nombre de Sanat Kumara entrego en Juicio a Juan Manuel Santos, al partido de la “U” y a todos sus aliados de los demás partidos políticos. Entrego en Juicio a J.J. Rendón y a la campaña de desinformación que lidera. Que aquello que permanece oculto sea revelado para que el pueblo pueda ver la verdad y escoger libremente. Que se haga tu Voluntad y no la mía, oh Dios. Amén".


2 comentarios:

Ernesto dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que dices. De hecho, lo he visto en mi propio país, de una manera ligeramente distinta, pero el mismo fondo.
Yo veo que la gente no desea o se resiste a tomar responsabilidad por sus vidas, por sus actos. La gente desea un salvador externo que se encargue de todo "de la manera que sea" mientras ellos puedan seguir con sus vidas sin ser alteradas en sus gustos.
Naturalmente, el problema obvio con esto, es que los abusos persiguiendo un fin en apariencia "justificable" siempre entran en una escalada y tarde o temprano, los gobernantes ya abusan para conseguir sus propios fines justificables o no. Algo así aprendimos en los artículos sobre el Fundador de la Orden Jesuita.
Yo creo que el pueblo como bien dices, tiene los gobernantes que se merecen, ya que salen del pueblo mismo; y sólo expresa lo mismo que el pueblo expresa particularmente, en sus vidas, a cada día en cada experiencia personal. Pero también creo que la mayoría numérica no pesa más que la Voluntad de Dios en la minoría de los justos; y por lo tanto, si nos aplicamos a fondo, por completo, como si no hubiera un mañana, podemos realmente esperar lo que dijo el Amado El Morya: "Esperen lo inesperado".
Un abrazo!

hernando suarez. dijo...

Al ver como la poblacion sigue al aparente tren que parece gana,pensando que tendran algun beneficio particular o no lotendran porque los gobiernos que emos tenido no s engañaron, solo los hijos de DIOS en un porcentaje dado lograran ayudar a establecer el plan de SN GERMAIN en la tierra, ahora entiendo que mi vida es sagrada tu vida es sagrada.