domingo, 12 de septiembre de 2010

La Dirección Divina que lleva a la iluminación (III)

Hoy les traigo otra entrega de la explicación detrás del ritual de la restauración del Hijo detrás del Sol.

El Vestido de Bodas hacia la Iluminación

A fin de llegar a ese punto en el sendero en el que tú no necesitas dirección externa, necesitarías haber logrado la iluminación. Hasta ese punto, estas sujeto a los caprichos de la consciencia de los caídos que entra a tu campo de fuerza a través de muchas vías, tal como el parloteo mental de la consciencia de las masas, las proyecciones de seres astrales que acabar con tu determinación, y el peso del karma mundial que compartes con las personas de la Tierra. Si tú no has pasado las iniciaciones en el sendero de la Cristeidad personal, no tendrás todo el vestido de bodas.

Existe un punto en el sendero en el cual tú te encuentras en el umbral del punto de encuentro entre el Espíritu y la materia, y debes escoger Ser o no Ser. La oposición del mundo en contra de tu Ser es grande. Así que pasar estas iniciaciones puede tomarte años o incluso muchas vidas. Tú podrías estar justo en el umbral, pero no te pondrás los mantos que has ganado en otras vidas, o los nuevos mantos que hayas ganado en esta, porque puede que tengas un apego a algo que tengas que dejar atrás. No existe otra razón por la que no puedas entrar a través del pasadizo del Ser, al núcleo de fuego blanco de la cámara interna del corazón, como el Buda Interno, a excepción de tu apego a algo.

Al principio tus pruebas pueden ser obvias. Tú verás tu rabia, tus miedos, tu codicia, y tu egoísmo relativamente fácil, con la ayuda de otros estudiantes y de tus estudios espirituales bajo la guía de un maestro espiritual o gurú. Pero en la medida que avanzas hacia arriba en la escalera de caracol en la elevación de la kundalini y de la Luz de la Madre, las pruebas se vuelven más sutiles e internas. Existen muchas más reflexiones internas y significados dobles para todo. Lo que alguna vez fue claro y directo en la dirección externa, ahora se vuelve ambiguo y más relacionado con la dirección interna. La dirección externa se subordina entonces a la dirección interna, sin dejar del todo de lado la dirección externa. Las mentiras de la conciencia serpentina te dirán en este punto que estas por encima de la dirección externa y de que ya no la necesitas. Pero en verdad, te has convertido en uno con el Padre y su Dirección. Puede que recibas dirección constante de fuentes externas, pero estas no tienen como propósito alejarte de tu dirección interna. Ellas son lo mismo. Si las ves como diferentes, entonces estas bajo la guía de un falso maestro o has caído en el orgullo y crees que tu dirección necesita estar por encima de cualquier dirección externa.

A menos que aceptes esta dirección externa como siendo una con tu dirección interna, no serás capaz de pasar el umbral y llegar al núcleo de fuego blanco del Ser. En la medida que vez la dirección externa como inferior y por debajo de ti, o temes que te controle, estas separado y aparte del Padre. Tienes un apego a tener la razón. Tienes un apego a estar en lo correcto, a ser superior, a salvar a otros y a darles guía, o no quieres Ser uno con la voluntad del Padre porque crees que perderás algo en el proceso, y nuevamente, apegos a controlar lo que crees que necesitas por fuera de la voluntad del Padre.

1 comentario:

jorge dijo...

muchas gracias....