miércoles, 24 de noviembre de 2010

El Sendero de la Cruz Rubí (IV)

Dejémos que sea hoy Sanat Kumara, a través de las palabras que pronunció en la Apertura del Séptimo Sello, quién nos inicie a la relación entre las cuatros fuerzas cósmicas y los cuatro aspectos de la Cruz Rubí, también llamado El Sendero de la Cruz Rosa:

Las Legiones de luz, en marcha desde el Gran Sol Central, son las legiones de Victory y de su Ser Flamante. Ellas vienen para la atadura de las bestias de la auto-indulgencia, egoísmo, idolatría del yo y amor propio; las cuales son las cuatro bestias que usurparían los tronos de las cuatro criaturas vivientes llenas de ojos por delante y por detrás, situadas en medio y alrededor del trono. Son vencidas mediante el yod flamante, puesto que estos son los vencedores de mundos y más allá.

Ellos conocen el sacrificio del león, el servicio eterno del becerro, la rendición de la imagen del hombre y el desinterés del águila volante. El rubí es la joya iniciática de su diadema. Ellos conocen el sendero de la Cruz Rosa. Vienen a dirigir a los hijos de Israel en nombre de las Cuatro Fuerzas Cósmicas. Son las instrucciones de Dios que se convirtieron en la enseñanza. Contemplad en ellos, frente a frente, la ley de la pureza y purificad vuestro corazón para la aceleración hacia Dios.

Las visiones de Ezequiel


Ezequiel fue un sacerdote y profeta hebreo exiliado a Babilonia que ejerció su ministerio desde el 595 - 570 A.C. durante el cautiverio de Israel en Babilonia y a diferencia de otros profetas, tuvo importantes revelaciones en forma de visiones simbólicas de parte de Jehovah.

Ezequiel se caracteriza por las descripciones detalladas de las visiones que le fueron mostradas. Vivió en el mismo tiempo del profeta Jeremías, Daniel y Esdras, estaba casado (Ez:24:18), era hijo de Buzí, de linaje sacerdotal, fue llevado cautivo a Babilonia junto con el rey Jeconías (Joaquim) de Judá (597 a. C.) e internado en tierra caldea, en el actual Tel-Abib a orillas del río Chebar o Quebar. Cinco años después, a los treinta de su edad (cf. 1, 1), Dios lo llamó al cargo de profeta, que ejerció entre los desterrados durante 22 años, es decir, hasta el año 570 a. C.

Las profecías de Ezequiel descuellan por la riqueza de alegorías, imágenes y acciones simbólicas de tal manera, que S. Jerónimo las llama "mar de la palabra divina" y "laberinto de los secretos de Dios".

Ezequiel, según tradición judía, murió mártir.

Veamos sus visiones, tal como aparecen en la Biblia. Sanat Kumara usa estas alegorías y la historia de Ezequiel para mostrarnos algunos de los misterios del Rayo Rubí.

La visión de la gloria divina

1 Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.

2 En el quinto año de la deportación del rey Joaquín, a los cinco días del mes,

3 vino palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar; vino allí sobre él la mano de Jehová.

4 Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre.

6 Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas.

7 Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como planta de pie de becerro; y centelleaban a manera de bronce muy bruñido.

8 Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados.

9 Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante.

10 Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila.

11 Así eran sus caras. Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos.

12 Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían.

13 Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos, como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos.

14 Y los seres vivientes corrían y volvían a semejanza de relámpagos.

15 Mientras yo miraba los seres vivientes, he aquí una rueda sobre la tierra junto a los seres vivientes, a los cuatro lados.

16 El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisólito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra eran como rueda en medio de rueda.

17 Cuando andaban, se movían hacia sus cuatro costados; no se volvían cuando andaban.

18 Y sus aros eran altos y espantosos, y llenos de ojos alrededor en las cuatro.

19 Y cuando los seres vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban.

20 Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; hacia donde les movía el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.(G)

21 Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.

22 Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal(H) maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.

23 Y debajo de la expansión las alas de ellos estaban derechas, extendiéndose la una hacia la otra; y cada uno tenía dos alas que cubrían su cuerpo.

24 Y oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como el ruido de un ejército. Cuando se paraban, bajaban sus alas.

25 Y cuando se paraban y bajaban sus alas, se oía una voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.

26 Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.

27 Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor.

28 Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor.

Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba.

El Sendero de la Cruz Rubí (III)

El sendero de la Cruz Rubí consta de iniciaciones específicas en cada una de las cuatro puertas de la Ciudad Cuadrangular (de la materia) y en las cuatro puertas de la Nueva Jerusalem (del Espíritu). Es decir, iniciaciones en el plano del Espíritu, y en el Plano de la Materia, en cada uno de los puntos cardinales.

Pero, ¿qué significa este flujo de la figura del ocho entre la Materia y el Espíritu, y cuál es su objetivo?

Imagine una figura vertical en forma de ocho, con el círculo superior que representa el Espíritu y el círculo inferior que representa la materia. Venimos del Espíritu y al Espíritu vamos a volver. Por lo tanto, nos elevamos en una espiral desde la esfera de la Materia hacia la esfera superior que es el Espíritu y para esto trabajamos haciendo un círculo alrededor de la esfera inferior, pasando iniciaciones en los 12 puntos del reloj cósmico en ese círculo.

Vida tras vida nos la pasamos dando vueltas y vueltas vamos, trabajando en el perfeccionamiento de nosotros mismos en este círculo de la unidad. Pero en algún momento, esperamos pasar todas las iniciaciones alrededor de ese círculo de unidad y volver de vuelta a la esfera superior.

A través de una acción en espiral alrededor del círculo inferior llegamos a un punto en el centro de ese círculo, y a través de ese punto, nos podemos conectar con el círculo superior. Podemos ver la S en la gráfica, que es el punto de unión de la Madre entre el Espíritu y la Materia. Por eso, si sacamos la Madre de esta figura, no hay flujo entre el Espíritu y Materia.

Otra forma de ver el Espíritu y la materia es que la materia es un reflejo del Espíritu. Pero detrás del velo (línea central) aquellos que están en la Materia olvidan la realidad de lo que son (Espíritu). Pero cuando se conectan con el centro donde está la puerta del Sur y de la Madre es decir, se conectan con la Madre en el Espíritu, entonces el Padre se manifiesta a continuación, ya que ellos desean Ser lo que son arriba. Entonces el YO SOY aquí abajo se convierte en todo lo que es arriba.

martes, 23 de noviembre de 2010

El Sendero de la Cruz Rubí (II)


Hemos visto hasta este punto los cuatro aspectos de la cruz rubí, y también hemos hablado de las fuerzas cósmicas. Hoy quiero empezar a hablar de la relación entre ellas.

Las cuatro personas de la Cristeidad Cósmica fueron reveladas a Ezequiel, en una visión al pie del Rio Chebar, y de ellas también se habla en el libro del apocalípsis. Estas fuerzas cósmicas expresan ciertos arquetipos celestiales, y corresponden además a uno de los cuatro elementos.

Cada una de esas fuerzas cósmicas a su vez se relacionan con un aspecto de la divinidad, y con uno de los cuatro elementos. También, un Maestro Ascendido representa a cada una de esas fuerzas cósmicas y otorga de este modo sus iniciaciones en la tierra.

Veamos algunas de estas relaciones sobre las cuales iremos elaborando en próximos artículos:

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Fuerza Cósmica: El León
Puerta: Norte
Elemento: Fuego
Jerarquía Divina: Leo
Aspecto de Dios: Padre
Aspecto del Sendero Rubí: Sacrificio

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Fuerza Cósmica: El Hombre
Puerta: Este
Elemento: Aire
Jerarquía Divina: Acuario
Aspecto de Dios: Hijo
Aspecto del Sendero Rubí: Entrega

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Fuerza Cósmica: El Águila Voladora
Puerta: Sur
Elemento: Agua
Jerarquía Divina: Escorpión
Aspecto de Dios: Madre
Aspecto del Sendero Rubí: Abnegación

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Fuerza Cósmica: El Becerro
Puerta: Oeste
Elemento: Tierra
Jerarquía Divina: Tauro
Aspecto de Dios: Espíritu Santo
Aspecto del Sendero Rubí: Servicio

Estas relaciones son muy importantes, y son vitales para entender los misterios del Rayo Rubí tanto en la Materia así como el Espíritu. Ya veremos poco a poco su significado.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El Sendero de la Cruz Rubí (I)

Hoy quiero seguir profundizando con ustedes en el sendero de la Cruz Rubí. Pero para esto quiero introducir el concepto de las cuatro fuerzas cósmicas que a su vez representan cada uno de los cuatro brazos de la cruz rubí, que son cuatro aspectos enteramente prácticos del sendero espiritual. Veamos lo que dijo Saint Germain hace algunos años al respecto a través de la mensajera Elizabeth Clare Prophet:

Es el hacer lo que cuenta - el sacrificio, la entrega, la abnegación y el servicio. Estos son los elementos de la alquimia que los trae al punto de la síntesis de tu alma con el rayo rubí y con el Buda del Rayo Rubí. Y por lo tanto, anclado en el corazón del rayo rubí, reconoces lo que significa derramar la Sangre de Cristo dentro de ti, y dar de tu propia vida para que millones vengan tras de ti y puedan entrar en la nueva era. (Saint Germain, Junio 9 de 1996).

Pero veamos una pequeña introducción a las 4 fuerzas cósmicas. Estas fueron explicadas por Sanat Kumara en una enseñanza que entregó a través de su mensajera en 1979. Vamos a estudiar estas enseñanzas con gran detenimiento en próximos artículos.

Pero quiénes son las fuerzas cósmicas?. Estas vienen de la visión que tuvo el apóstol Juan y que se encuentra en uno de los libros del Apocalípsis:

En medio del trono y alrededor del trono habían cuatro animales llenos de ojos por delante y por detrás.

Y el primer animal era semejante a un león y el segundo animal semejante a un becerro y el tercer animal tenía la cara como de hombre y el cuarto animal semejante a un águila volante.

Y las cuatro bestias tenían cada una seis alas alrededor y dentro estaban llenas de ojos; y no tenían reposo día y noche, diciendo: Santo, santo, santo, Señor Dios Todopoderoso, quien fue, quien es y quien ha de venir.

Apoc. 4:6-8

Con respecto a estas cuatro fuerzas Sanat Kumara dice lo siguiente:

Los cuatro animales son las criaturas vivientes que veneran a la Trinidad porque han salido de la Trinidad, han nacido del Uno y de la polaridad en el Uno, Alfa y Omega. Los cuatro animales son para la cuadratura del círculo del Espíritu que se ha convertido en los cimientos cuadrangulares en la Materia de la Gran Pirámide de Vida y de la Ciudad Santa.

YO ESTOY en los cuatro animales y los cuatro animales están en mí y nosotros somos uno. Estas son las Cuatro Fuerzas Cósmicas que sostienen la cruz cósmica de fuego blanco que designan los cuadrantes en el Espíritu y los cuadrantes en la Materia: fuego, aire, agua y tierra. Ellos son los cuatro elementos sagrados que sostienen y rodean el gran trono blanco. Son lo interior. Son lo exterior. A donde vaya el Espíritu van ellos. Y siguen al Cordero dondequiera que El vaya en los cielos y en la tierra.

Las cuatro fuerzas cósmicas inician la Orden de la Cruz Rubí y nos ayudan a remontarnos en una espiral desde la vida egocéntrica hacia la vida centrada en Cristo por las iniciaciones del Rayo Rubí.

Seguiremos viendo cada una de estas fuerzas, sus iniciaciones, y otros misterios de la Cruz Rubí en nuestro próximo artículo.

martes, 16 de noviembre de 2010

¿Quién es el Cordero?

En estos días que hemos estado haciendo las restauraciones, hemos encontrado un tema recurrente que es el del cordero. Pero la pregunta que surge es: Quién o qué es realmente este cordero?. Pues bien, hoy quiero traer unos extractos de Sanat Kumara, entregados a la mensajera Elizabeth Clare Prophet, donde nos enseñan mejor quién es este cordero:

Cuando en el corazón del iniciado se produce la unión de las llamas a través de la relación Gurú-chela, entonces se declara que ha llegado la boda del Cordero y su esposa se encuentra lista. La esposa del Cordero es el alma que busca reunirse con Dios a través de la boda con el Cristo viviente. La esposa es el chela; el Cordero es el Gurú. Quién es entonces el Cordero? El Cordero es el Verbo que estaba desde el principio con Dios y sin él nada de lo hecho ha sido hecho. Yo estoy en el Cordero y el Cordero está en mí, por lo tanto, yo soy el Cordero. Así dice el Señor, el Anciano de Días.

Como el Cordero esta en mí, entonces yo transfiero la luz del Cordero en la sucesión de este orden de jerarquías. Como el Dios viviente es uno, aunque trino, así cada chela que se ha convertido en uno con el Gurú, es Guru. Y dondequiera que ese Guru encarne, es conocido como el Cordero.

El descenso del Cordero es la inevitable crucifixion del Cordero: porque el cordero es la Luz del mundo oscuro y denso. Y cuando esa Luz llegue, todos aquellos cuya vibración es inferior a esa Luz, que no son Ilamados discipulos de esa Luz para encarnarla, se polarizarán, por lo tanto, en oposicion a la Luz que ellos no pueden recibir, puesto que no son llamados para recibirla.

En próximos artículos seguiremos profundizando en la enseñanza de Sanat Kumara acerca de las Fuerzas Cósmicas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El poder del Rayo Rubí

En 1985, saint Germain explicó que el sendero del rayo Rubí es el sendero de iniciación designado para quienes hayan equilibrado o esten próximos a equilibrar el 51% de su karma. El dijo que era un cargo y un llamado que todos debemos alcanzar. Saint Germain tambien dijo que si un núcleo de devotos deseaba abrazar este llamado y entrar seriamente en el sendero del Rayo Rubi podrían derrotar el Karma del mundo.

Y en 1987 los Arcangeles Chamuel y Caridad nos dijeron que una persona llena con esta luz del Rayo Rubí del Amor en los cuatro planos del Ser podria contar por un millon y más.