jueves, 17 de marzo de 2011

Cartas del Morya a sus discípulos (II)

Nota: Este dictado fue entregado el 17 de marzo de 2011 a través de Walter Javier Velásquez, como la segunda de una serie de cartas de El Morya a sus Chelas.

Pregunta: Gracias Amado Maestro y Gracias Walter: Los dos puntos que se tocaron son importantes para mí. Pero sobre todo, me cuesta despegarme de la idea de que un Chela tiene que ser perfecto. Por eso hay veces que me siento muy lejos de poder llegar a ser un Chela. Esta explicación me viene muy bien. También estoy muy apegada a lo que es la lectura de las Enseñanzas y a querer saber todo a través de las mismas.

Desde que comencé a soltarme un poco, siento que mi carácter cambió. Es que si bien estoy tratando de destruir la máscara, siento a la vez que soy más intolerante y más de una vez contesto mal y también si tengo ganas de insultar lo hago, cosa que antes aunque tenía ganas, me reprimía. Estoy un poco confundida ¿Eso es el ego que se rebela o es el Ser manifestándose?

Muchísimas Gracias por esta Gran, Gran oportunidad. Me siento Bendecida por pertenecer a esta comunidad.

Sandra.

Respuesta de El Morya:

Amado corazón, el tema que planteas es sumamente importante. Especialmente me enfocaré en el siguiente párrafo:

“Desde que comencé a soltarme un poco, siento que mi carácter cambió. Es que si bien estoy tratando de destruir la máscara, siento a la vez que soy más intolerante y más de una vez contesto mal y también si tengo ganas de insultar lo hago, cosa que antes aunque tenía ganas, me reprimía. Estoy un poco confundida ¿Eso es el ego que se rebela o es el Ser manifestándose?”

La mayoría de estudiantes espirituales han caído en la falsa paz del Tú Consiente[1] que les hace creer que es mejor callar cuando algo está mal, para no dañar la “armonía”. Pero se trata de una falsa armonía, que en la superficie parece calma, mientras que en el fondo está llena de energías contrarias a la verdadera Paz de Dios.

Muchos estudiantes sinceros han descubierto recientemente que han estado encarnando la falsa paz y el falso amor incondicional. Ellos se han dado cuenta de que han desaprovechado momentos valiosos de sus vidas en los que podrían haber sacudido a otros y romper el “estatus quo”, de tal manera que pudieron haber generado una espiral ascendente que desintegrara los esquemas mortales de una determinada persona o situación.

Al darse cuenta de esto, han empezado a romper con ese estado de conciencia. ¿Y cómo lo han hecho? Pues practicando. En la práctica se han ido a veces al otro extremo, pero eso es algo natural. Poco a poco se irán equilibrando y podrán llegar al punto de balance –el Cristo en su corazón- que les direccionará a expresarse en contra de la injusticia de forma equilibrada.

Así que no te preocupes ni te sientas culpable. Es natural que estés liberando esa energía de tu Ser que reprimiste por tanto tiempo. Lo más importante de este proceso es que aprendas a expresar tu enojo justo desde el corazón. No permitas que dicha energía se canalice desde el ego, porque podría ser mal cualificada.
Te daré algunas claves para que identifiques cuándo tu enojo justo proviene del Ser y no del ego.

Cuando el enojo viene desde el ego se expresa con una o varias de estas características: con sarcasmo, con cólera, trata de ofender al otro, de dañar, de ridiculizar, de hacer sentir mal, usa palabras denigrantes o soeces, su objetivo es dañar a la persona.

En cambio, cuando el enojo justo viene desde el Ser, se expresa a veces con fuerza pero en el fondo hay una paz serena, hay Luz. Su objetivo es puro, no pretende dañar sino concientizar a la persona de su mal comportamiento; otras veces lo único que busca es detener un comportamiento anti-crístico a través del Poder Divino. El Ser es directo, nunca habla con sarcasmo o ironía. El Ser no da rodeos, dice lo que tiene que decir desde el corazón.

Así que te recomiendo que cada vez que sientas que debes expresar el Ser para hablar en contra de la injusticia o lo que sientes que está mal, debes primero situarte en el corazón, respirar suavemente y sentir la Luz de Dios y hablar desde allí.

No importa que tan pura sea la expresión de tú Ser, para otros buscadores espirituales atrapados en el Tú Consciente, muchas veces podrá parecer que es el ego quien se expresa. Ellos no conocen la diferencia porque creen en la falsa paz y en el amor incondicional. Ellos creen que saben cómo debería expresarse el Ser y no aceptarán que seas directo y hables fuerte.

Pero son muchos los Maestros que hablaron desde el Ser, y al hacerlo parecían estar hablando con ira desde el ego: Krishna, Jesús, Yogananda, Ramakrishna, Elizabeth[2] son sólo algunos ejemplos. Yo mismo he sido conocido por ser un Maestro directo y Severo. Hoy quiero trasmitirles esa severidad a mis chelas para que rompan con el viejo modelo del Amor Incondicional.

Eso no quiere decir que mis Chelas no expresan el Amor Divino en su forma tierna y cariñosa. Mis chelas pueden ser muy tiernos, pero nunca caer en las mieles del amor incondicional y la falsa paz que conduce a una ternura hipócrita y superficial. Una ternura que no reta la oscuridad en otros y permite que la maldad se expanda sobre la Tierra de forma impune.

Amada de mi corazón, no te preocupes si crees que te has sobrepasado un poco en la expresión del Ser y has permitido que sea coloreada por el ego. Eso suele suceder al principio y forma parte del proceso de aprendizaje. Lo importante es que seas consciente de ello para busques el equilibrio y la paz del corazón para expresarte.

Repito lo que siempre hemos dicho: preferimos mil veces a un Chela que se equivoque tratando de expresar el Ser, que un Chela que sea “perfecto” porque evita tomar decisiones.

¡Vondir!


[1] Tú Consciente: El ego en su estado más espiritualizado, el cual es muy difícil de reconocer a simple vista.

[2] Se refiere a Elizabeth Clare Prophet, Mensajera de la Gran Hermandad Blanca.