miércoles, 1 de junio de 2011

Ahora es el momento

Los Maestros y nuestra Guru Lorraine nos han dicho que !Ahora es el momento! Es el momento de Restaurar a la Madre en el planeta y en nosotros mismos. Es la necesidad y la prioridad ahora. Para ello nos estan dando herramientas, como las Restauraciones, y valiosa información a través de diferentes artículos y dictados. Hoy quiero compartiles el estracto de un artículo que escribió nuestra amada Gurú Lorraine hace unas semanas.

"Nosotros hemos trabajado duro en Teosofía para ayudar a los seres de Dios a equilibrar sus cuatro cuerpos inferiores y a lograr la unión con el Ser Crístico, su YO SOY y la Luz Padre-Madre en su interior. Yo explico en mi libro cómo la Madre fue separada de Adán y, eventualmente, de Eva. Esta restauración de la Madre dentro de ambos, hombres y mujeres debe ocurrir o el planeta verá una devastación a gran escala. En tantas ocasiones, la Madre María se ha aparecido alrededor del planeta, implorando a los hijos de Dios para que se aparten de sus pecados y restauren al Hijo Crístico en sus vidas. Ella les ha implorado que ayunen y oren, que hagan penitencia por los pecados de otros antes de que sea demasiado tarde para acceder a ellos. Pero, ella no puede hacer esto por siempre. El juicio es como una bruma sobre este planeta. Y en la medida en que el juicio del Padre se sostenga como una bruma, hay tiempo. Pero, si esa bruma se cristaliza en materia, no habrá paso atrás a lo que se viene. El tiempo de transmutar, de sanar, de apoyar, de elevar, de convertirse en todo lo que ustedes son es ahora, mientras que estamos en el tiempo de esta bruma. Nadie sabe cuanto tiempo la Madre pueda retener la mano del juicio del Padre.

Entonces, esta tormenta es una de las muchas señales de este tiempo. Donde haya acumulación del anti-Ser, la Luz presagiará cataclismo en la conciencia de las personas y finalmente, en el físico, si las personas no dan la espalda a su rebelión contra las Leyes del Padre. Yo ya no puedo contener más las energías del anti-Ser en mi campo de fuerza. Pero esto no significa que no sienta una gran compasión por las personas, por su temor de lo que saben que está ocurriendo y lo que saben que probablemente vendrá. Pero aún así, no se alejarán del pecado ni de la desobediencia obstinada a las Leyes de Dios. Algo tiene que romperse al interior de ellos para alejarse del egoísmo y regresar a sus corazones.

Vemos esto dondequiera que ocurre calamidad. Recientemente, en la devastación del horrendo tsunami en Japón y en los subsiguientes traumas de las continuas réplicas de terremotos, y en los recientes tornados en los Estados Unidos, donde las personas han perdido sus hogares por completo, incluso, sus pueblos, y donde con frecuencia se encuentra el consuelo, el amor, la ayuda, la comprensión de que lo que realmente importa en este mundo no son las posesiones materiales sino la vida de uno y su relación con Dios y las personas. Esos corazones están abiertos para ayudarse los unos a los otros en amor y compasión. Es realmente lo único que importa cuando uno lo ha perdido todo, que nos amemos los unos a los otros, que trabajemos juntos en armonía y amor. Y todas estas personas tendrán una oportunidad para reconstruir juntos –desde los cimientos- sus ciudades, pueblos y hogares donde el amor sea la base de su Ser.

Ahora es el Momento de Ser la Madre en la Tierra, de nutrir y amparar la vida, de servir a la vida, de bendecir la vida, de Ser en unión divina con todas las partes de Dios, y de entregarse a la Voluntad de Dios como la voluntad propia. Para este inicio, serviremos a la vida con el fin de establecer la Madre al interior del Anillo de Fuego Lemuriano. El movimiento de avanzada ya está bien encaminado en cuanto a dirección Divina para establecer la Madre a su antiguo lugar en Lemuria en la costa de América. Allí es donde Seremos y Estaremos".