domingo 21 de agosto de 2011

Homosexualidad y Bipolaridad

Por Lorraine Michaels

Queridos todos:

En los años 80, un hombre que era homosexual demandó a la Iglesia Universal y Triunfante. Él se había unido a la comunidad como trabajador y la Iglesia le dio un préstamo por US$37.000 dólares para que viajara desde San Francisco y entrara a trabajar de tiempo completo con ella. Él se echó para atrás y faltó a su obligación y la iglesia lo demandó para recobrar el préstamo. El contrademandó por 253 millones de dólares. Su nombre es Gregory Mull. Él ganó la demanda (US$1 millón y medio de dólares) pero murió de esclerosis múltiple sólo meses después del veredicto. El juicio se convirtió en una difamación de la Iglesia y de sus prácticas (tales como dar obligatoriamente decretos de Astrea por parte del personal todas las noches) consideradas influencias injustificadas y duras.

Madre dio una conferencia luego del caso, explicando esa causa de homosexualidad. Explicó las dinámicas familiares comunes de los hombres gay. Generalmente, el padre de la familia es suave, siempre “detrás del telón” y no interactúa con sus niños, especialmente los varones. La madre de la familia con frecuencia es el centro de poder. Ella puede ser controladora, dominante y posesiva de su hijo.La razón por la cual recuerdo esta conferencia muy bien es porque mi hermano es gay. Él es el único hijo en la familia y todo lo que Madre dijo concordaba exactamente con mi familia. A mi hermano lo golpeó un carro cuando yo tenía 10 años y tuvo que estar en un yeso que lo cubría, utilizó silla de ruedas, muletas, etc, durante un año. Desde ese momento, nuestro mundo cambió. Mi madre lo mimaba y él no podía hacer nada mal. El controlaba la familia, con frecuencia abusaba de otros, especialmente de mí. Siempre lo amé mucho pero su comportamiento era en gran medida el producto de la dinámica de familia que siempre es kármica y, especialmente, el accidente.Yo estaba montando en bicicleta con él cuando él resultó herido. Di la vuelta en una calle para regresar a casa y continué pedaleando en la avenida principal y un borracho lo golpeó y luego desapareció. Encontraron al conductor y demandaron a la compañía que era la dueña del carro y lograron un pequeño acuerdo de $10.000 dólares. Este dinero fue controlado por mi madre y, eventualmente, él lo utilizó como cuota inicial de una casa pero ella continuó supervisando sus finanzas, mucho después de que él se hubiera ido de la casa. Luego de que yo corté toda relación con mi madre, mis padres se mudaron a la casa de mi hermano y vendieron la de ellos. Normalmente, esto no tendría por qué ser inusual, excepto que a mi padre siempre le tocaba lo peor, tanto dejar de satisfacer sus necesidades como fomentar el comportamiento dependiente entre mi hermano y nuestra madre.Madre explicó que lo que está en el núcleo de los hombres gay u homosexuales es el odio a la Madre. No recuerdo que ella hablara de lesbianas pero siempre he recibido lo mismo en cuanto a ellas. Las lesbianas también odian a la Madre. Mi hermano no parece, para nada, una persona que odie pero la forma en que me trataba puede ser una señal de su oculto sentir contra la Madre que no expresaba y que albergaba en su interior.



Yo crecí rodeada de hombres gay. Un primo hermano mío llevó a nuestra casa a sus amigos gay y yo era buena amiga de un hombre gay que vivía al frente de nosotros, así como varios conocidos de mi hermano. Todas las dinámicas eran las mismas, cuando observé a los padres de estos hombres. Mi tía y mi tío eran una réplica de mis padres, excepto que mi tío era muy afeminado. Él amaba cocinar y limpiar y mi tía era muy fuerte y dominante. Pero, la cosa principal que tenían en común los padres era el distanciamiento de sus hijos varones y no tener ese lazo afectivo masculino mientras que sus madres eran muy cercanas y posesivas de sus hijos. Un caldo de cultivo seguro para incrementar y fortalecer el odio a la madre.

La homosexualidad no es una enfermedad genética, es una enfermedad del corazón que sigue a estas personas una vida tras otra. Ellos nacen en una dinámica de familia que crea las bases para que el alma elija perdonar a sus padres físicos y ser el Hijo Crístico. Los hombres Gay manejan mucho el lado derecho del cerebro y uno los encuentra en muchos campos que exigen una conexión con sus emociones. Ellos están en el campo de las artes, la música y el lenguaje. Sus habilidades con frecuencia son ejemplares en cualquier cosa que hagan. Dado que ellos expresan sus emociones más que un hombre común y corriente se la van bien, irónicamente, con las mujeres.



En otro hilo de correos había una pregunta sobre la enfermedad bipolar. Es la misma causa, odio a la Madre. Yo trabajé con Nina (NdeT: una mujer que formó parte de Shangra-la) cuando ella se quedó con nosotros unos pocos meses cuando vivíamos en Virginia. Padma Sambhava le hizo algunas preguntas directas y le sugirió que su enfermedad tenía en sus raíces el odio a la Madre. Ella no le hizo caso a esa pista. Nina era una madre muy controladora, por lo que escuché. Y su padre había abandonado a la familia. Otra Teosofiana sabría más sobre la dinámica de su familia porque eran amigas. Pero, al contrario de la homosexualidad, que es una enfermedad del corazón, la bipolaridad es una enfermedad de la mente. Su odio es una conciencia de los caídos que surge de Lucifer y de su odio a la Madre, por ser la cuna de los hijos e hijas de Dios y aquella que trae al niño Cristo que un día será el Hijo, uno con el Sol. Tienen, entonces, este odio a través de su mente, la cual está conectada con temas que se relacionan con la Madre siendo sabia. Ellos piensan que el femenino dentro de ellos es defectuoso e imperfecto y se vuelcan sobre lo femenino viéndolo como la parte ignorante de sí mismos causando, por lo tanto, la división en su alma y sus mentes.

Estas enfermedades son un producto del rechazo a la Madre, empezando con Lemuria, la Caída de Adán, la profanación de los Templos, tanto externos como internos y el culpar a la Madre como el enemigo del “yo seré quien yo seré” sin importar las consecuencias. Surgen, entonces, del egoismo de desear una gratificación y popularidad instantaneas versus el trabajo y esfuerzos duros que producen un placer eterno al obtener victorias. Esto es anti-Madre, no querer amar el elevar la Luz Madre, creando formas puras que aguantarán el paso del tiempo.

Con Amor