
“Otra forma de esclavitud proviene de aquello conocido como magnetismo animal. Este término fue originalmente utilizado por Mesmer para describir el campo energético que rodea a todas las cosas y gracias a la cual él pudo ejercer una influencia hipnótica sobre otros. En realidad, todas las personas portan un campo de fuerza magnético que está determinado por la velocidad de vibración de sus propios pensamientos y sentimientos individuales y por los registros de vidas pasadas, ambos quedando registrados en el “círculo electrónico” o “cinturón electrónico” de cada corriente de vida”.
“Nosotros hablamos de “magnetismo personal” o de una “personalidad magnética”. Esta es la cualidad intangible hecha de la combinación de muchos factores muy complejos del ego. Sin embargo, existe sólo un verdadero magnetismo que es deseable y que es el magnetismo del Cristo, quien es la estrella Polar del ser de cada hombre. Todo lo demás no es más que el brillo y glamour de lo humano – el maya de la imperfección que debería ser manejado a diario.
Con el propósito de simplificar, hemos categorizado cuatro tipos de magnetismo animal. Los registros de la imperfección personal en cada uno se constituyen en las puertas abiertas a través de las cuales estas fuerzas entran, reuniendo más de su propia clase de la acumulación del karma de masas de la raza.
El magnetismo animal malévolo (NdeT: que yo traduje como magnetismo animal malicioso) funciona a través del cuerpo etérico subconsciente, el cuerpo etérico. Es alevosía y malicia –consciente y deliberada y es el mal dirigido bajo las muchas formas de odio y de celos que conforman la base de la mayoría de los actos criminales. Los asesinatos psíquicos ocurren a través de las proyecciones de magnetismo animal malévolo; muchas veces, las personas son removidas de la pantalla de la vida simplemente porque alguien o un grupo de individuos, o bien encarnado o que mora en el astral, mantiene un deseo de muerte sobre aquella persona. Incluso la ligera aversión porta las semillas de la muerte y aquellos que retienen así sea un mínimo pensamiento de irritación hacia otra corriente de vida deben asumir la responsabilidad kármica, así sea en parte, por el fallecimiento de aquella persona.
La crítica, condenación y juicio son formas más sofisticadas de magnetismo animal malévolo: pero estas flechas de hostilidad, que hay que reconocer que portan algunas veces una cubierta azucarada de “buenas intenciones”, sí se manifiestan como consecuencias serias para otras partes de vida, y muchas veces son alimentadas a través del subconsciente, de modo tal que aquellos que son victimizados por su propio error o aquel cometido por otro, ni siquiera son conscientes del hecho de que han sido empleados para ello. De este modo, nuestra mejor defensa está en el dar los decretos, porque el fuego sagrado se encarga de todos los problemas, hayan o no hayan sido diagnosticados o admitidos por la conciencia externa.
El magnetismo animal ignorante funciona a través del cuerpo mental y se manifiesta como muchas formas de densidad –lentitud de la mente y de acción, atascamiento y pereza (vagancia, pachorra, etc.) en el funcionamiento del cuerpo físico, desorden y polvo en el entorno, una tendencia a tener accidentes y, en general, a estar desfasado y a destiempo con la vida. El magnetismo animal ignorante es el Anticristo- el efluvio (irradiación, emanación y esparcimiento) masivo de la creación humana que se opone a la expansión de la Luz Crística a través del mundo. Los problemas conectados con las fallas mecánicas y los percances eléctricos con frecuencia pueden ser encontrados en esta forma de magnetismo animal.

El uso de cableado telefónico de cobre hace esta forma de comunicación vulnerable a los abusos del magnetismo animal ignorante porque el cobre es un conductor ideal de las energías astrales. Por esta razón, las joyas y accesorios de cobre no deberían ser portados y lo mismo ocurre con los adornos de la casa que no deberían contener cobre.
El magnetismo animal simpatizante funciona a través del cuerpo emocional y, por lo tanto, vibra en el nivel del plano astral. La simpatía humana, las ataduras personales y todo acto de involucrarse que no estén basados en el Cristo pertenecen a las manifestaciones del magnetismo animal simpatizante. Es la forma de magnetismo animal más difícil de determinar y de manejar porque siempre se enmascara haciéndose pasar por preocupación humana, yendo desde un profundo afecto hasta despliegue de bondad para con los vecinos. Uno de los tipos de magnetismo animal simpatizante más insidioso es la auto-compasión. Muchas personas se regodean en la auto-compasión encarnación tras encarnación y, por lo tanto, son incapaces de adherirse a alguna causa que valga la pena.
El amor por el prójimo, la disposición a dar la vida de uno por la del prójimo, de ser “guardián de mi hermano”, son ayudas y contribuciones del Cristo ordenadas por Dios. Sin embargo, cuando las amistades se vuelven posesivas y están basadas en lo que un individuo puede obtener de otro, esto jamás puede conducir a la liberación del individuo y a su ascensión en la Luz.
El mesmerismo familiar es una manifestación de magnetismo animal; involucra el ejercicio de control malsano de un individuo sobre otro a nombre de lazos familiares. Este es el nombre que con frecuencia se le da a los lazos hipnóticos por medio de los cuales nos permitimos estar abiertos a las energías de negatividad que provienen de miembros de nuestras familias. Estamos abiertos a ellas porque tenemos karma con ellos, porque los amamos y porque tenemos responsabilidades mutuas.
La clave para lidiar con esta energía está en mantener una conexión de corazón muy fuerte a través del Ser Crístico con los miembros de nuestra familia. Uno tiene el control de este lazo y, a través de éste, uno puede dar una gran cantidad de amor a ellos. Sin embargo, si uno permite quedar atado a niveles del propio ser que no han sido transmutados –del plexo solar, del nivel emocional, del cuerpo astral –y si uno siente muchísima simpatía por los miembros de la familia, uno abre sus chakras a ellos y abre su propio ser a ellos, y ellos tienen acceso a uno y a la Luz y energía de uno en el momento en que ellos quieran.
El sentimentalismo y la nostalgia son formas de magnetismo animal simpatizante. La frase de Jesús: “Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre”, debería ser recordada cuando uno eligiera compañeros o cuando fuera a cortar con lazos que no aportan ganancia espiritual alguna.
El magnetismo animal delicioso funciona a través del cuerpo físico e involucra el abuso o indulgencia excesiva en la gratificación de uno o más de los cinco sentidos. El logro de la maestría debe incluir el equilibrio en todas las áreas de la vida. Los abusos prolongados al cuerpo físico, tales como la glotonería, los excesos sexuales y las perversiones, el uso de estimulantes dañinos, tales como el alcohol, las drogas psicodélicas, el dopaje y otras indulgencias malsanas conducen a la enfermedad física, a la demencia y a la muerte. En muchos casos, los resultados se portan consigo durante varias encarnaciones. Cuando comunidades enteras están involucradas, el cataclismo es el resultado final.
Tales manifestaciones de la falta de auto-control, no sólo indican una ausencia de maestría sino también, son pecados cometidos contra el Espíritu Santo porque ellos violan el templo de Dios y la santidad de la fuerza vital. Es la responsabilidad de cada uno el mantener la pureza de la corriente de vida que fluye desde la Presencia durante veinticuatro horas al día. Con este fin fueron creados los cuatro cuerpos inferiores y para que el hombre pudiera ganar su victoria en el mundo de la forma. La maestría sobre los cuatro cuerpos inferiores es la maestría de los cuatro elementos (el etérico-fuego; el mental-aire: el emocional-el agua: el físico-la tierra).

1 comentarios:
Sandra tu aporte es valioso ayuda a ver el desarrollo en la vida diaria en el medio donde estamos gracias por tu acto.
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