viernes, 13 de febrero de 2015

El Nuevo Día



Uno de los elementos claves para hacer nuestro día productivo desde la perspectiva espiritual tiene que ver con la forma en que comenzamos el día.

Cuál es nuestro primer pensamiento al despertar? Es de preocupación por las cosas qué nos puede traer el día? o es un pensamiento de alabanza y de gratitud hacia Dios?

El caminante del sendero espiritual debe aprender a elevar sus pensamientos a Dios al despertar. Ese primer paso es muy importante.

Podemos escoger un rincón tranquilo en nuestro cuarto donde nos podemos sentar y hacer una corta meditación. En esa meditación comenzamos por dar las gracias por el día, y por la oportunidad maravillosa que este nos provee para acercarnos más a Dios.

Cuándo nuestras energías al despertar son de preocupación, y esto no nos deja conectarnos fácilmente a Dios podemos conectarnos a él también entregándole todas nuestras cargas, todo lo que nos oprime.

En la medida que desarrollemos esta conciencia, día tras día, nuestra conexión con Dios se fortalecerá, y seremos capaces de mantener esta conexión a través de las dificultades y problemas que pueda traer el día.

Estimado lector, lo invito a reflexionar en la forma cómo comienza su día, y a transformarlo a través de una conexión basada en la alabanza y en la gratitud.

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