jueves, 12 de febrero de 2015

Reflexiones sobre la película 50 shades of gray

Recientemente se estrenó en Estados Unidos la película "The 50 shades of gray". Esta película está basada en una novela del mismo nombre que ha vendido más de 100 millones de ejemplares. Dado que el tema principal de la película gira alrededor de una relación de sado masoquismo entre un hombre y una mujer, algunos lectores de este blog se preguntarán el porque vale la pena mencionar algo sobre esta película en este espacio dedicado a lo sagrado.

La verdad es que la película, y todo lo que se ha movido alrededor de ella es muy diciente del estado actual de la mayoría de la humanidad, que continuamente abre nuevas puertas a estados de conciencia de mayor degradación.

Los Maestros han dicho en el pasado que algunas películas (yo diría que hoy en día la mayoría de ellas) nos conectan con el plano astral, que es de alguna manera el basurero espiritual de la humanidad. Este es sin ninguna duda el caso de esta película.

Un ejemplo concreto del tipo de energías a las que van a estar expuestos los millones que van a ver esta película se refleja en la experiencia del actor principal del film, Jamie Dornan. En una entrevista reciente contó que como parte de su proceso de investigación para darle vida al personaje, fue un día a una especie de calabozo especialmente preparado donde estaba teniendo lugar una sesión de sadomasoquismo, similar a las que seguramente se podrán apreciar en el film. Cuando volvió esa noche a su casa, contó Dornan, fue incapaz de tocar a su esposa e hija, y sintió la necesidad de "tomar una larga ducha antes de acercarse a ellas".

La verdad es que no hay que tener mayor conocimiento espiritual para saber que detrás de estas prácticas se mueven entidades de sexo y demonios de todo tipo, y es a este tipo de fuerzas a las que la humanidad les está abriendo las puertas, a través del poder de la atención que están poniendo en esta película.

Otro comentario bastante diciente del actor tiene que ver con la motivación de las personas para ver "50 shades". El dijo:

Yo me pregunto que es lo que tienen estos libros que han podido, perdón por la ironía, penetrar el mercado global. La apreciación de las masas no siempre implica que algo es bueno. Piense en Hitler! Pero pienso que, en este caso, debería. Simplemente debería, haber algún mérito para que tantas personas estén de acuerdo.

Y aquí viene el punto fundamental de esta reflexión. La triste realidad es que la gran mayoría de las veces, la apreciación de las masas va en contra-vía de las cosas que nos acercan a Dios. Esto es cierto hoy en día en la música, el cine, la política y el arte.

Lo más triste aún es que quizás muchos que se llaman a sí mismos estudiantes espirituales, a menudo prefieren adherirse a los gustos y tendencias de las masas, que caminar el camino estrecho y angosto, que por lo general implica evitar muchas de las cosas que le gustan a las personas del mundo.

Si el lector es un estudiante espiritual, debería reflexionar acerca de sus gustos y tendencias. Están estos alineados con la voluntad de Dios y su pureza, o están sintonizados con las cosas del mundo?

En la medida que profundizamos en el sendero de la cruz rubí y en la vida impersonal, cada vez sentimos cómo la divinidad nos traspasa y somos atraídos cada vez menos por las cosas que impresionan nuestros sentidos.

Pero para esto hay que tener voluntad de sacrificio y estar dispuestos a marginarnos voluntariamente de estas corrientes turbias que por lo general tienen su puerta de entrada en los medios de comunicación masivos.

Estamos dispuestos a dar los pasos?

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